Casos Clínicos

Mi foto
Sevilla, Huelva, El Rompido, Andaluz.
Licenciado en Medicina y Cirugía. Frustrado Alquimista. Problable Metafísico. El que mejor canta los fandangos muy malamente del mudo. Ronco a compás de Martinete.

FERIA DE SEVILLA


PORTADA DEL ABC DE SEVILLA DE 19/04/1955.
Para verla mejor copiar este enlace en el navegador:

 http://hemeroteca.abcdesevilla.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/sevilla/abc.sevilla/1955/04/19/001.html


Creo que la foto la hizo Robert Vabra, sin que ellas se dieran cuenta.

Por orden de aparición:

* Pilar López-Pazo Noval, mi madre.

* Delia Pol Tornero, mi tía Delia, prima de mi madre y casada con mi tío Juan de Dios.

* Maria Luisa Pol Tornero, Mi tía Mari, prima de mi madre y casada con el tío Paco Nuñez Naranjo (q,e.p.d.)

* Delia Lopez-Pazo Noval, mi tía Delia de Madrid, hermana de mi madre y casada con el tío Jaime de Toro Moreno.


Sin comentarios.

IR A LOS TOROS

Ir a los toros en Sevilla es una experiencia inolvidable. La Plaza de Toros, propiedad de la Real Maestranza de Caballería, es quizás la más bonita plaza de toros del mundo. No puede estar mejor cuidada.

Llegar con tiempo a la Puerta del Príncipe, bien maqueados y trajeados, a veces en coche de caballos, con ganas de ver y ser visto, pararse a saludar mil veces, retratarse, quedar para después otra vez en la Puerta del Príncipe, es lo más habitual en demasiados “aficionados” de las tardes de Feria.

Pero el público que acude a la plaza, mayoritariamente sevillanos, es un público muy entendido, con antigüedad y solera de buenos aficionados, saben estar, saben ver y saben dar su opinión en cada momento: pañuelos, aplausos de vuelta al ruedo, aplausos de saludo, división de opiniones (las menos), silencio, silbidos, bronca, bronca gorda. Es característica del aficionado de Sevilla no interferir nunca con manifestaciones sonoras durante la lidia de los toros. Tan solo en el tercio de varas esta permitido manifestar desagrado durante su desarrollo. Famoso y muy elocuente es el “silencio de Sevilla”  después de una faena, es peor que una bronca.

La Plaza, tiene sus categorías bien definidas. El Sol y La Sombra (se incluye El Solisombra). Las Barreras, Los Tendidos y sus Sillones, Los Palcos, Las Gradas. Tienen diferente estatus social los Tendidos Pares de los Impares. Hay una zona reservada a los propietarios, los Señores Maestrantes: para ser Maestrante se ha de ser: español, católico, apostólico, romano, monárquico comprobado y provenir de la nobleza castellano-andaluza.

Los asientos normales no son muy cómodos que digamos, pero con una almohadilla, mejora el dolor de culo.  El espacio por persona es más bien estrecho y se suele estar apretado.

Como digo asistir a una corrida de toros en Sevilla puede ser una experiencia difícil de olvidar. Pero desde hace muchos años, es mi opinión muy personal, es difícil de olvidar por el tostonazo, la falsedad, la reiteración de estafas, el aburrimiento, el dolor de culo y de espalda… las últimas tardes que fui las recuerdo con horror. El mejor momento es cuando arrastran al sexto toros y te pones de pie para irte.

Me explico. Ahora “la fiesta” esta estructurada en torno a premisas equivocadas:

-       Los toros que escogen “los responsables” no son toros bravos. No son toros “aptos para la lidia”. Es un fraude organizado.
-       La mayoría de los ganaderos están seleccionando un tipo de toro desprovisto de bravura, quitandoles la “casta”, haciendo una manada de mansos muy bonitos, muy “cómodos”. El toro “artista”.
-       Los toreros no lidian. Buscan el pase “artístico” una y otra vez. Quieren hacer una faena de veinte pases, veinte carteles de toros, veinte fotos.
-       El tercio de varas sobra el 99% de las veces. Deja al manso medio muerto.
-       El tercio de banderillas, con estos toros, no tiene sentido alguno.
-       Las muletas cada vez son más y más grandes.

-       Cuando salen toros encastados, bravos, que embisten y repiten, que buscan, que hacen lo que tienen que hacer, es decir, buscar con codicia y querer coger al torero, entonces la escusa para el fracaso es que le toro “tenía peligro”, “me buscaba”, “no se dejaba”… ¡tiene cojones!

Antes los toreros eran unos machos bragados y lidiaban lo que les echasen. A unos toros se les daban cinco pases de muleta, a otros diez y a todos un estoconazo. Ya no se ven faenas camperas, de doblarse con el toro, de obligarlo, de hacerlo pasar, aunque sea una sola vez en contra de su querencia, cuadrarlo bien y tirarse en lo alto sin miedo.

Ahora algunos matadores de toros son tan “artistas”, tan cúrsiles, tan lánguidos, que ni se despeinan en toda la tarde. Salen preciosos en las fotos. Si les preguntas como ha ido la lidia te sueltan una poesía.

Muchos callejones de plazas de primera parecen más un plató de televisión que otra cosa. Artistas, famosos, periodistas… ¿y los toreros? El callejón no debe oler a agua de colonia. Tiene que oler a adrenalina, a valor, a emoción, a sudor, a testiculina… a toreros.

Hace años que no voy a los toros por las razones que he expuesto y por estas otras:

-       El precio de las entradas. Se suelen salir de mi presupuesto porque me gustaría ir con María José y con mis hijos. Estoy mojama.
-       El mejor “sillón de tendido” es el que tengo en mi casa delante de la tele. Si la corrida aburre, como casi siempre, me levanto, me doy una vuelta, pipí, el periódico a la vera, el Mac con el que escribo, mi mujer haciendo punto, mi nieta dormidita… Digital+…

Esta es mi opinión.

"EL POTRA"

Don Miguel Criado Barragán. “El Potra”.
Quien quiera conocer detalles de su biografía:

http://sevillatoro.com/opinion_detalle.asp?offset=330&id_opinion=152
http://www.portaltaurino.com/noticias/el_potra.htm

Yo quizás sea una de las personas que conoce menos detalles de su biografía, de sus anécdotas taurinas y no taurinas, de su fama y su leyenda, de su vida.

Pero me ocurrió una anécdota que hizo que creáramos una amistad muy sincera, aunque nos viéramos tan solo una o dos veces al año.

Sobre 1986-87 yo tenía unos treinta años y trabajaba como médico de Cuidados Intensivos en La UCI de la Clínica Santa Isabel, en la calle Oriente de Sevilla. Creo que era un sábado y yo entré de guardia sobre las ocho y media de la mañana. Mi compañero me da el cambio de turno explicándome la evolución, el tratamiento, el plan de trabajo, etc., de cada uno de los paciente que tenemos ingresados. Recuerdo que al final me dijo “…y en la cama tal, hay un paciente recién operado de un problema intestinal, llegó del quirófano muy tarde y ha pasado la noche tranquilo y adormilado, está intubado  pero respira ya espontáneamente, hay que retirarle el tubo y, si todo va bien, alta para planta”. Aclaro que “el tubo” es un dispositivo que se usa para facilitar la respiración en las personas anestesiadas. Mientras están “intubados” aunque estén completamente despiertos no pueden hablar ni emitir sonidos.

Bueno pues me cambio, me visto de médico con mi pijama y me pongo mi bata. Teníamos la obligación de llevar un cartel identificativo con nuestro nombre y el servicio al que pertenecíamos. Decido que lo primero que haré es “extubar”, quitar el tubo oro-traqueal al paciente, para que esté más cómodo y poder darle de alta a planta cuanto antes. Las enfermeras me cuentan que es un señor muy tranquilo, que está despierto y respira perfectamente. Miro la gráfica: Don Miguel Criado Barragán, intervenido de tal y de cual. Todo correcto. Me acerco a la cama y veo a un señor con los ojos muy abiertos, aspecto de paz y tranquilidad, relajado.

Le digo: “buenos días don Miguel”. Don Miguel, entorna los ojos y mira fijamente el cartel que me cuelga de la bata. Le cambia la cara. Se incorpora con trabajo en la cama y me mira con cara de espanto y me hace gestos con la mano de que no se me ocurra acercarme. Intento explicarle lo que voy a hacer. Ni mijita… Los gestos son significativos y elocuentes: que me vaya, que lo deje tranquilo, manotazos van y manotazos vienen, que no me acerque…, no me quiere ni ver.

Hay pacientes que en la UCI se desorientan y se vuelven poco colaboradores, pero este señor parece orientado y despejado. Pido a mi enfermera que se acerque para explicarle lo que vamos a hacer. La enfermera se acerca sin problemas y le dice: “Mire don Miguel, es que el doctor Pareja-Obregón le tiene que extraer el tubo de la boca para que…” no la dejó terminar, me señalaba y hacía gestos como que yo me fuera, ¡que me fuera de la UCI, vamos…!

Decido esperar un poco para ver si el paciente se tranquiliza cuando entre la visita de las diez de la mañana. Me asomo a la sala de espera y me encuentro con dos o tres conocidos, creo que estaba Álvaro Domecq Romero; don Diodóro y otros “taurinos”. Saludos cariñosos, me preguntan: - Bueno, ¿cómo está El Potra?; - ¿El Potra, esta en la UCI?, pregunto yo. - Si hombre, lo operaron ayer por la tarde de tal y de cual… 
De pronto lo comprendí todo. Yo había escuchado hablar de “El Potra “ desde niño, pero no tenía ni idea de su nombre ni lo reconocí en la UCI.

Empecé a reírme y les conté a los visitantes lo que me estaba sucediendo, no se lo creían, se partían de risa conmigo.

Tuvieron que entrar unos pocos de amigos suyos con unas batas puestas y prometerles que aquello no era una broma, que yo era el que el cartel decía y era médico de verdad. Con ellos de “testigos” se dejó acercar y extraerle el tubo sin complicaciones.

Desde entonces siempre que nos veíamos, reíamos recordando esta anécdota y le gustaba pararse a charlar conmigo un rato y a mí mas me agradaba “aprender” cosas con el. Por estas fechas compartiamos mesa algunas veces y la sobremesa se alargaba en un sinfín de anécdotas contadas con la gracia, la libertad y la autenticidad que da haber vívido en primera persona todo lo que se dice. Por el me enteré de muchas anécdotas de mi familia, tenía una memoria prodigiosa y contaba historias antiguas dignas de haberlas grabado. 
Sabía más que nadie no solo de toros en el campo y en las plazas, sino que conocía y calaba a las personas por un sexto sentido fruto de sus muchos años de "trato" humano. Era un gran conocedor del alma humana, de sus recovecos, de sus codicias, de sus debilidades. Pero conocía el punto flaco de las personas y cuando quería le sacaba a cada uno lo mejor que tenían dentro. 
Se volcaba con los necesitados, que se lo pregunten al Padre Leonardo. 

Un recuerdo emocionado desde este humilde Cuaderno para este filósofo de la tauromaquia. Para este Señor: Miguel Criado Barragán. "El Potra".

MIS TOREROS


He visto ponerse delante de los toros a muchos toreros. Desde que mi padre me llevó por primera vez a la Plaza de Toros de Sevilla con siete u ocho años, hasta que dejé de ir hará unos diez años, he visto hacer el paseíllo a bastantes novilleros y matadores de toros. Todos me merecen, como he explicado previamente, el máximo respeto, todos. Pero son escasos, muy pocos, aquellos que me conmovieron, que me hicieron sentir algo especial y diferente, que me dieron una envidia sobrehumana de no ser yo ellos, de no estar yo allí, en el ruedo, haciendo lo que estaba viendo hacer a aquellos privilegiados, porque estaba viendo algo especial: Torear con Arte a la Muerte.

Los nombres que me atrevo, con humildad, a mencionar son los de quienes, por algún motivo, han sido capaces de emocionarme y disfrutar. Ellos han hecho que merezca la pena haber sido aficionado a los Toros, e ir a ver una Corrida de Toros.

Soy Currista por la Gracia de Dios, devoto de Don Francisco Romero López, Curro Romero, natural de Camas, provincia de Sevilla. Lo menciono el primero y sobresaliente porque él fue la base durante muchos años en la que me apoyé para ir a los toros.

Ahorrábamos María José y yo durante el invierno para sacarnos nuestras gradas  de sombra en las tardes que toreaba Curro. Otras muchas veces nos invitaba mi suegro, el que fuera Notario de Sevilla Don José María Prieto Delgado, un grandísimo aficionado, que convertí al Currismo y con él disfruté de muy buenas tardes de toros.

He tenido la suerte de ver a Curro salir por la Puerta del Príncipe, pero también he tenido la gran dicha de verlo torear, ya con casi sesenta años y la cara transmutada, y hacer una Obra de Arte de cada lance con el capote, de muletazos con la izquierda naturales por naturaleza, de trincherazos carteleros, de cada gesto torero delante del toro… aunque después diera el sainete con la espada… pero de eso no estamos hablando.

Haciendo memoria taurina -intentaré que sea cronológicamente- tengo que rebobinar y  nombrar, a unos por una cosa y a otros por otra, a aquellos toreros que han dejado “algo” de que acordarme:

-       Pepe “Limeño”. Valentía impresionante. Un tío. Era muy amigo de la familia, y lo íbamos a ver casi siempre.
-       “El Viti”. Seriedad torera y personal, transmitía honradez y autenticidad.
-       Rafael de Paula. Capote, medias verónicas, andares inigualables, su cara delante del toro…
-       Manolo Cortés. Un torerazo de Gines. De los de antes.
-       “El Cordobes”. Lo vi hacer el “salto de la rana” y también lo vi torear con quietud, mando y temple. Una muñeca prodigiosa.
-       “Paquirri”. Recuerdo unos pares de banderillas de “poder a poder” y un estoconazo en el mismo platillo del que salió el toro con las patas para arriba.
-       Emilio Muñoz. Nació toreando. Ha sido “El Cachorro” vestido de luces . Mi amigo.
-       Paco Ojeda. Conquistador de terrenos del toro. Después de Belmonte y Manolete, el dio un paso más para hacer salir al toro de sus terrenos y lidiarlo. Un adelantado a su tiempo. Un innovador.
-       “Espartaco”. Le ganaba todas las peleas a los toros. Honradez. Profesionalidad.
-       Emilo Oliva. No me olvido de una tarde en Sevilla apoteósica. Toreó como los angeles.
-       Pepe Luis Vazquez. Mi amigo desde Portaceli, con él corríamos liebres en los llanos de Carmona. Novillero sublime, torero “sevillano”.
-       Julio Aparicio. Que bien torea cuando torea bien. Faenon en Madrid bajo la lluvia.
-       Enrique Ponce. Me convenció la tarde de los dos Zalduendos y las tres vueltas al ruedo.
-       “El Juli”. Me impresionó su arrojo, valentía, madurez y torería cuando era becerrista y novillero. Me quito el sombrero ante toda su carrera profesional. Ahora es el mas completo, sin dudas.
-       Morante de la Puebla. ¿Mezcla de Curro y Paula? Nunca aburre.

Martín Pareja-Obregón. A mi primo Martín lo dejo para el final.

Un día, el 23 de abril de 1989, casi sin experiencia previa, salió vestido de novillero a la Plaza de Sevilla y empezó a darle verónicas cargando la suerte a un novillo del recién fallecido Juan Pedro Domecq (q.e.p.d.), y se lo llevó hasta los medios. Después cogió la muleta y empezó a darle muletazos con la derecha, ayudados por alto, naturales larguísimos, pases de pecho de pitón a rabo… y formó un alboroto, toda la plaza en pie y con las manos en la cabeza. Le dieron una oreja por la dichosa espada, pero la gente salió de la plaza toreando.

Yo me quedé con la boca abierta, sin creerme lo que acababa de ver,  alucinado. De repente, me daba cuenta que Martín también estaba tocado por esa varita mágica con la que han nacido muchos miembros (y “miembras”) de mi familia –yo no por supuesto- que vienen al mundo con un dón especial el cual traen impreso en los genes y de pronto, un día cualquiera, salen tocando el piano, o cantando, o bailando, o tocando la guitarra, o tirando con la escopeta, o pescando o toreando como los ángeles…

Martín cuajó unas formidables faenas como novillero, cortando orejas en las plazas más importantes y alternando con los mejores espadas. Tomó la alternativa de manos del Maestro Curro Romero. Durante algunos años fue esperado como “torero de Sevilla”, pero no remataba las faenas con la espada. Sus años como matador de toros  se caracterizaron, es mi opinión personal, por apoderados con poca fuerza y mal asesoramiento, aunque Martín contribuyó con su fuerte personalidad y sus continuos fallos con la espada. Pero en los buenos aficionados a dejado recuerdos de momentos y detalles con sabor a torero de arte.

Gracias a Dios, y toco madera, los toros lo han respetado y no ha tenido percances graves.

PD. También he visto torear varias veces a mi tío Juan de Dios Pareja-Obregón Garcia, en diversos Festivales Benéficos, en festejos familiares en La Alegría y hasta inaugurar la Plaza de Toros de Linares de la Sierra. Os aseguro que da gusto verlo andar y moverse delante de un toro. Un torero de los pies a la cabeza.

Un beso tío Juan.

CLASIFICACIÓN DE LOS TOREROS

Escrito originalmente sobre 1996-97 y actualizado el día de hoy 24/04/ 11

Los toreros se clasifican fundamentalmente en dos grandes grupos:

1.    Curro Romero.
2.    Todos los demás.

1.    Grupo Curro Romero.

Este grupo esta compuesto casi en su totalidad por el maestro Curro Romero, aunque a el pertenece también el diestro Rafael de Paula por derecho propio. Morante de la Puebla es un serio aspirante en la actualidad a formar parte de este restringido elenco.
Se distinguen de todos los demás en eso, en que son completamente distintos. Se anuncian en los carteles cuando quieren y casi siempre, donde quieren.
Torean, cuando concurren una serie de circunstancias propicias ciertamente (difíciles de hacerlas coincidir): estado de gracia del torero, estado de gracia del toro, estado de “grasia” del publico… Cuando esto sucede se produce el milagro “divino” de convertir el toreo en la máxima expresión de Arte en movimiento, en una sinfonía de capote y muleta única e inigualable cuyos tiempos los va marcando el torero como le sale del alma: “lento”, lentísimo”, “apasionatto”, “adagio con finale tragico”… Matar al toro es harina de otro costal, a eso me refiero con “finale trágico” porque casi siempre a los toreros de este grupo les caen en suerte toros prácticamente inmortales. No es infrecuente que el toro vuelva vivo a los corrales, confirmando la peculiaridad que se les atribuye.
El público partidario de este grupo de toreros, se caracteriza por su fidelidad y perseverancia, teniendo particularidades específicas: aprecio por el Arte, paciencia para que llegue la inspiración, mucha atención para captar cualquier detalle si ocurriera, capacidad de emocionarse con una “pincelada”… cualidades que lo diferencian del público “corriente y moliente”.
Este público ha tenido la suerte de ser testigo en contadas ocasiones del “milagro” de la transfiguración del toro y del torero en pura música celestial visible al ojo humano, y eso no se olvida nunca.
De hecho este publico incondicional paga la entrada con el único objeto de ver hacerlos el paseíllo; si por misterios de la Naturaleza, les es regalado el placer de ver media verónica, un natural inigualable, un trincherazo inesperado, incluso un desplante primoroso, pues eso que tenemos ganado. (¡Perdón! ¿He dicho tenemos?)

2.    Grupo todos los demás.

Formado a su vez por varios subgrupos:
·      A. Toreros “de arte”
·      B. Figuras del toreo.
·      C. Toreros valientes.
·      D. Toreros desconocidos.

A.    Toreros “de arte”.
Llamados así por su especial concepción de lo que significa ser torero. Se caracterizan principalmente por tener un miedo atroz y por no poder disimularlo delante del público. Precisamente esta es su grandeza y lo que les hace merecedores del máximo respeto, pues durante la lidia tienen dos enemigos a cual peor, el toro y el pánico.
Son capaces de lo mejor y de lo peor, incluso durante la lidia del mismo toro, por lo que conviene prestarles mucha atención cuando están en el ruedo. Es casi imposible que les salga un toro desprovisto de defectos  y que haga su lidia muy difícil: “ma mirao”, “sa parao”, “sa movio mucho”, “sa rajao”… sabias frases con las que califican con exactitud de viejo conocedor la inaptitud del toro.
Ahora sí, cuando un toro “colabora” y “mete la cara” sin hacer ni un solo amago de saber que detrás de la muleta está “el maestro”, se puede ver toreo de excelente calidad y pasmosa lentitud tanto con la capa como con la muleta. A la hora de matar no suelen tener suerte en encontrar el sitio adecuado para alojar la espada, por lo que no suelen darle ellos mismos mucha importancia al hecho de cortar orejas.
Este grupo se nutre de una gran cantera de “toreros sevillanos”, llamados así bien por ser naturales de la provincia de Sevilla, o bien por adecuarse su forma de torear a las características antes mencionadas.
Su máxima espiración como toreros es formar parte del Grupo Curro Romero.
Los partidarios de estos toreros están dotados de una gran capacidad de sufrimiento y resignación. Suelen ser seguidores desde que comenzaron como becerristas o novilleros y les profesan amistad y familiaridad, no siendo raro que se refieran a ellos por su nombre de Pila o apelativo cariñoso. Estos aficionados suelen gastar poco dinero en viajes para seguir a “su torero”.

B.    Figuras del toreo.
Tal como su nombre indica, pertenecen a este grupo un puñado de toreros considerados así por los empresarios, la crítica y el público en su mayoría, los cuales han alcanzado un lugar de privilegio dentro del “escalafón” o clasificación oficiosa de los toreros, por haber demostrado durante gran número de temporadas su excelente oficio como lidiadores y matadores de toros, después de enfrentarse a las más difíciles ganaderías, en las principales plazas de toros y salir triunfadores por la Puerta Grande o del Príncipe o –Dios no lo quiera- heridos camino de la enfermería.
Está claro que me estoy refiriendo a los toreros del siglo pasado, cuando para ser “figura del toreo” tenian que cumplir todos los supuestos anteriores, supuestos que con el paso de los años han ido perdiendo vigencia hasta llegar a nuestros días, en los cuales, para ser “figura del toreo” basta con ir bien “apadrinados” ya por famosas “casas” de apoderamiento, ya por importantes “empresas” o por medios de comunicación que conducen los gustos de un público totalmente “aborregado”.
Se ha dado el caso de convertir a un torero en “figura” desde el mismo día de la alternativa y hacerlo torear ese mismo año cincuenta o sesenta corridas de toros en las principales ferias, estando verde tan verde todavía incluso para ser novillero de postín. Por eso es habitual en estos tiempos que perduren “figuras del toreo” que lleven años sin cortar una oreja de ley, incluso sin dar una vuelta al ruedo ganada a pulso en una plaza de primera, pero que se perpetúan en los carteles de las ferias más importantes, año tras año, en condiciones inmejorables.
Curiosamente estas “figuras del toreo” poseen características comunes que los definen:
-       gustan de torear determinadas ganaderías, apuntandose cada “figura” a tal o cual “hierro”, incluso comprando camadas enteras, asombrosamente similares por provenir todos del mismo encaste.
-       tienen muy mala suerte con los toros que les toca lidiar sobre todo en las plazas de primera, pues inexplicable y repetidamente les salen toros sin trapío, sin casta, sin fuerzas para mantenerse en pie y con escasos pitones, eso si “reglamentarios”.
-       les gusta compartir cartel con otras “figuras” para “redondear el cartel”, creando expectación de rivalidad y emoción, asegurando el lleno de la plaza. En realidad les asusta mucho cualquier torero valiente y decidido que este buscando sitio a golpe de jugarse la vida, que una corrida de toros encastada y seria.
-       siempre tienen buenas críticas en los medios de comunicación pues la culpa del fracaso de la corrida que tanto prometía es siempre de los ilidiables toros “que no han colaborado al triunfo de los toreros”… y así, hasta la próxima.
El público partidario de este grupo no suelen tener ni idea ni de toros ni de toreros, pero eso sí, son los que se gastan el dinero en abonos en las plazas de postín. Por ese motivo, por el dinero que se gastan, exigen que sus “figuras” sigan “mandando” en los carteles y contribuyen, con su desconocimiento, a arruinar “la fiesta”. Suelen tener cara de borregos y no paran de “balar” durante la lidia siempre buscando defectos al toro (en algunos sitios llevan pañuelos verdes para alardear de entendidos), o diciéndole al torero en voz alta lo que este debe hacer en cada momento: “¡crúzate!”, “¡dale sitio!”, “¡arrímate!”, exclamaciones que lejos de ayudar, importan un pito al torero y molestan sobremanera a los espectadores que no desean oír retransmitida la lidia por el entrometido “coñazo” y pesado.

C.    Toreros valientes.
Logicamente debería sobrar el adjetivo por ser una redundancia, aunque en este caso y al contrario que en el grupo anterior, la valentía es totalmente cierta y demostrada una y mil veces en todas y cada una de las plazas donde son anunciados, muchas menos tardes de las que se merecen por su honradez y profesionalidad.
Es en este grupo de toreros donde reside la verdadera esencia y pureza de la fiesta de toros bravos de España. Luchan a la antigua usanza torera contra los toros y contra “los elementos” que zancadillean continuamente su carrera:
-       empresarios que tienen una y mil vagas razones para no incluirlos en los buenos carteles, aunque tengan sobrados y demostrados méritos.
-       “figuras del toreo” que, amparandose en vergonzosas excusas, no los quieren tener de compañeros en el ruedo.
-       les toca fajarse una y otra vez con las ganaderías más peligrosas por la agresividad, casta y entereza de los pitones de sus toros, que por supuesto las “figuras”  no quieren ni oír hablar de ellos.
-       por razones incomprensibles son los que menos dineros cobran del escalafón, aunque dan la cara y se juegan la vida cada tarde que torean, no siendo raro que tengan el cuerpo cosido a cornadas e incluso alguno de ellos ha visto truncada su carrera después de enfrentarse a un “pavo” descomunal y por tres perras gordas.
-       y, por último tiene que luchar contra un público amaestrado por las grandes empresas y medios de comunicación, que aunque reconoce su valor y méritos para estar en los mejores carteles, callan, tragan y se convierten en cómplices cuando los ignoran o los colocan otra vez ante corridones terroríficos… con los que no se atreven las “figuras del toreo”.
Los partidarios de estos valiente suelen ser grandes aficionados con solera de muchos años viendo toros y toreros, pero con muy poca “voz” en la actual “fiesta de los toros”. Espectadores silenciosos y cabales, asisten con el corazón en un puño como estos “gigantes”, (aunque algunos miden metro y medio) lidian y dan muerte a “alimañas” dejandose la piel a jirones por todos los ruedos de España. Una ovación o una humilde vuelta al ruedo de uno de estos toreros valientes tienen mucho más valor que muchos trofeos que se les conceden a los más favorecidos por los papanatas de siempre.


D.    Toreros desconocidos.
Al contrario de lo que su nombre indica estos toreros son muy conocidos en sus respectivos pueblos e incluso en los pueblos de los alrededores. A veces llegan incluso a torear en la capital apoyados por la peña taurina que lleva su nombre añadido al de su lugar de origen, cuyo objetivo es encumbrar al torero lo antes posible.
Estos toreros no tienen aun muy definido su estilo pues suelen estar bastante “verdes” por hacer su andadura en plazas portátiles. Su objetivo es pertenecer lo antes posible a uno de los grupos anteriores, según sus cualidades:
-       tremendistas o auténticos arriesgados. Suelen estar más tiempo en el aire que delante del toro.
-       pega-pases según el modelo actual. Hacen lo que ven hacer a los “figuras del toreo” es decir, no hacen nada bien.
-       artistas desconocidos, que existen contados con los dedos de una mano. Tiene afición, valor suficiente y gusto toreando. No tienen padrinos, ni dinero, ni nadie que los ayude. Se suelen aburrir e irse en silencio.
Sus partidarios son paisanos y vecinos que los aclaman como ídolos. Los siguen desde novilleros, los ayudan en lo que pueden, quieren auparlos lo antes posible a lo más alto… pero se suelen quedar “en el jamón”.


EPILOGO.

No es posible clasificar a los toreros porque no es posible clasificar el alma de cada uno de ellos. Todos pertenecen a ese mágico grupo de elegidos que con mayor o menor fortuna se juegan la vida cada dia haciendo lo que más les gusta: torear.
De todos ellos tengo la misma opinión: son una mezcla de artistas sublimes, tocados por una locura inexplicable por estar delante de un toro y pasión por torear.
Se que el toro puede traer la muerte en los pitones y yo, que soy médico se como se las gasta “la parca”. Ya he dicho que para mi la corrida de toros no es una fiesta, ni se debe ir con ese ánimo a la plaza.
Los toreros son inclasificables. Todos, absolutamente todos, tan solo por ponerse una y otra vez delante de un toro, un novillo, un becerro o vaquilla, merecen todo mi respeto, consideración y admiración.





CARTEL DE TORO.










Una corrida de toros para mi,  no es una "fiesta", es más bien un "auto sacramental" absolutamente laico donde el desenlace y final siempre es La Muerte. Muerte real, sin artificios. 
Muerte del animal más poderoso de la Naturaleza: "El Toro Bravo de Lidia", el que no huye de su destino, el que se enfrenta no sólo al torero y a su cuadrilla, al caballo acorazado y a la puya, se enfrenta con descaro y bravura a toda la Plaza, a todos los espectadores que presencian el drama. El Toro es el principal protagonista de este espectáculo.
El otro protagonista es el Hombre. Los hombres y mujeres, machos y hembras, que tan solo ayudados con La Verdad,  se enfrentan a cara descubierta con La Muerte, con El Toro Bravo.
Id "a los toros" y contemplad el espectáculo más ancestral que podemos ver en el siglo XXI, la verdadera naturaleza del hombre-dios vestido de luces, enfrentado sin trampa ni cartón al toro-dios que defenderá su vida hasta matar, sin saberlo, a su predestinado verdugo (Dios no lo permita).
Id "a los toros" con respeto, con el mayor respeto al toro y al torero, al animal sagrado y al hombre sublimado.
Id "a los toros" a presentar vuestros respetos al Hombre, al que se juega su carne y su sangre: La Vida. No mancillad sus nombres jamás.
Id "a los toros" con miedo, con prevención, con contenida emoción, con precaución, tocando madera, y si todo transcurre según el guión establecido, "alabad al señor", al Hombre y al Toro, y sacad pañuelos en señal de alegría.

Por mis venas corre sangre orgullosa de Toreros: mi bisabuelo Manuel Garcia Cuesta "El Espartero", mis tíos Joaquin y Juan de Dios Pareja-Obregón Garcia, mi primo Martín Pareja-Obregón Pol.

Mis Respetos a todos y cada uno de ellos, así como a todos los valientes que se ponen delante de un Toro Bravo.




























VIERNES SANTO

Lourdes ha escrito:

El pueblo a lo lejos brillaba en el azul añil del momento mágico y único en el que se da la circunstancia que no es ni de día ni es de noche. 
Hecho y parido como hombre, como hombre sentía y sintió hasta el final, conocía su origen trascendental, (en lo divino para algunos, únicamente en lo humano para otros, en ambas cosas para muchos), por eso sabía lo que le esperaba, la negación por tres veces de su amigo del alma, Simón Pedro, y la traición de su compañero, Judas Iscariote. Sabía que los dos tendrían su perdón, Simón Pedro conseguiría aplacar su conciencia, Judas Iscariote, aún perdonado, no lo consiguió.

La brisa era suave y agradable, olía el naranjo y le acariciaba el olivo antiguo y añejo, propios del clima mediterráneo. Los pies descalzos los hundía en la tierra ya fresca de los árboles y del anochecer, sintió con gusto su caricia, se relajó por unos instantes.
 Se acordó no solo de su próximo sufrimiento, también del de su madre María, de la Magdalena y de sus amigos y seguidores, de los hombres y de los Arcángeles que ésta noche no velarían por El.

Pero quería pasar por lo peor que le pueda suceder a la estirpe humana, sufrir y que sufran por El. Sabía que tenía que hacerlo porque quería llegar a la realidad más dolorosa, como quiso llegar al mundo con la realidad más rudimentaria, todo llevado al extremo de lo que a algunos seres humanos les toca pasar en la vida, hacerse ellos, unirse en un dolor insoportable, que existe, como existe la dicha y el gozo que también los vivió: sus juegos infantiles, la amistad, la familia, el don de gentes, el alivio de algunos males aunque solo fuera con una palabra precisa, el amor a los demás... y ése aire puro y limpio de primavera, esas noches a pie de río hablando, la noche sobre ellos, la lumbre encendida, el agua fresca, la serenidad de sentarse a contemplar las estrellas.
 Sonrió sin poderlo remediar porque los buenos recuerdos le alegraban el alma, pero sintió a la Centuria acercarse.

Se arrodilló lleno de miedos, el miedo es propio del Hombre y aunque no abandonó la dignidad, en ése momento a solas, de rodillas, lloró por El, solo por El, y en soledad, ¡Padre ayúdame como puedas!...
Vio las sombras de los que se acercaban, entonces secó sus lágrimas, se puso de pie y suspiró dignidad. 
El aire olía al naranjo y lo acariciaba el olivo. 
Por fin llegaron los que en una locura de intereses humanos y terrenales, se conjuraban en su contra.

Concha siguió:

....Y Lo prendieron, llevándolo preso ante Anás y Caifás, y luego ante Pilatos. Y éste fue el que -con su lavado de manos- determinó el que un Buen Hombre Inocente fuera torturado y finalmente crucificado.

Cuenta la Historia Sagrada, que en el momento de la muerte de Jesús de Nazaret, el velo del Templo se rasgó, el día (serían las tres de la tarde) se hizo noche, y un gran estruendo sacudió el Calvario y la ciudad entera. Su Madre, La Virgen María, destrozada de dolor, no se movió del pié de la Cruz, hasta que con la ayuda de dos mujeres buenas, Santa Marta y La Magdalena, y algunos amigos de Jesús, Lo tomaron entre sus brazos para darle sepultura.

Seguramente lo harían en silencio, con el respeto y la infinita tristeza de ver cómo un Ser Humano (y para mí Divino) de treinta y tres años, acababa de morir por AMOR a los demás.


EL TIO DEL TIEMPO

Es un mamón, eso por adelantado. Y no sabe una palabra de esto, de si va a llover o de si nos podemos bañar en la playa...

El tío del tiempo no es uno solo, son unos cuantos botarates que no se ponen de acuerdo, que no saben interpretar los signos evidentes que nos ofrece la Naturaleza, porque se fían más de las maquinas electrónicas, de los lejanos satélites y de los cálculos matemáticos, que de mirar por la ventana a ver "como viene el tiempo". Unos perfectos gilipoyas.

Estos pedazos de bodoques que se dedican a predecir el clima que nos acompañará mañana, pasado mañana o dentro de tres días son ineptos por definición: “necio o incapaz, no apto ni a propósito para algo”.

Todas las Semanas Santas, una tras otra, se equivocan perjudicando a la mayoría de los españoles, tanto a los que se quedan para ver las Procesiones de su ciudad, como a los que se toman unos días de vacaciones para salir fuera de su ciudad, camino de la playa o el campo. A todos equivocan y perjudican.

Desde pequeño he observado la tendencia de los vientos predominantes, las nubes altas o bajas y sus matices, la color de la mar, la puesta de sol por la parte de Portugal, el halo de la luna por la noche… y después le he preguntado a mi amigo Juan “ El Colorao” botero de la Marina de El Rompido: “¿Tu crees que va a llover en Semana Santa?”. Y mi amigo, marinero toda su vida me contesta: “Han pintao paraguas y nubes con rayos porcima de Guerva, pero mañana no llueve, ni pasao tampoco ”. Y no se equivoca nunca el cabrón.

¿Qué trabajo les costará a estos "enteraos" de tantas tonteras aceptar que no tienen ni zorra idea por muchas imágenes de satélites que obtengan y muchas pamplinas y paparruchas que digan en la tele y en los periódicos? ¿Porqué desprecian a los que de verdad saben de esto?

Yo cuando quiero saber el tiempo que viene a Sevilla, llamo a Juan El Colorao, y le pregunto como viene el tiempo por poniente. Sus respuestas son lacónicas: ¿tienes ropa de agua lista? Abrígate. Viene un levantazo. ¿Te pinto ya el bote?

Y yo sé lo que me quiere decir.


LA CONJURA DE LOS NECIOS

Novela imprescindible escrita por John K. Toole que trata de la manera de vivir, de pensar y de actuar de un personaje muy singular, Ignatius J. Reylli. Es un tratado de Filosofía descacharrante, de Metafísica personalisima y además una de las novelas más divertidas que se pueden leer. 
El título ya nos avisa de la genialidad de la novela. La recomiendo.

Yo estoy completamente convencido que los necios se atraen de una forma especial, con unas fuerzas invisibles pero poderosas. No es atracción basada en el electromagnetismo, ni en la gravitación universal, ni en las fuerzas atómicas nucleares, no… es un tipo de atracción desconocida para la Ciencia. Estudios muy sofisticados realizados en la mejores Universidades del mundo lo certifican: los necios se atraen y además una vez que están juntos se conjuran para realizar necedades cada vez más sorprendentes. Una vez reunidos y conjurados es imprevisible el resultado de sus necedades, pero se sospecha que dejandolos actuar sin trabas, a su libre albedrío, son capaces de acabar con la Humanidad.

Los necios suelen tener un aspecto normal, aunque gustan de vestir chaqueta y corbata, pero pueden adoptar variadas interfaces. Si van al campo, se vestirán de verde, si a la playa, bermudas, camiseta y chanclas, si van a la nieve, se visten de buzo.

A los necios se les distingue muy fácilmente en cuanto abren la boca pues hablan un lenguaje especial “el pamplina”, difícil de interpretar si no se esta avezado en códigos secretos. Los necios se comunican entre sí diciendo pamplinas una detrás de otra. A veces utilizan un dialecto propio, casi siempre cuando tienen que hablar en público, entonces se expresan en “paparrucha”. El paparrucha es un lenguaje también de signos y gestos con gran expresión corporal añadida.

Ocupan diversos puestos en la sociedad, se puede decir que se han introducido en todos los escalafones sociales. Se dan muy bien en determinados ambientes donde pueden expresarse entre ellos sin rubor. Las reuniones de comunidad de vecinos les atraen poderosamente. Es ahí donde podemos apreciar la capacidad de conjura que pueden llegar a desarrollar. Yo he visto a varios necios perorando en paparrucha durante un buen rato, sin entender absolutamente nada de lo que decían.

En Andalucía se da mucho una subespecie “el necius enteratus”, capaz de opinar sin vergüenza de lo que sea aunque no tenga ni la más remota idea de lo que se hable. Tiene un gen alterado que les impide guardar silencio cuando presencian una conversación, de manera que se entremeten con pamplinas a veces hasta con paparruchas. Esta alteración genética les hace hablar pamplinas siempre en una octava más alta que el interlocutor, por lo que se les puede distinguir con facilidad.

Los necios del norte o “necius finolis” son realmente peligrosos pues hablan en pamplina pero con eses al final. A estos necios les gusta decir mucho eso de “yo bajo a Sevilla o tu subes a Madriz”, como si vivieramos en un bloque de pisos.

Conjurados y agrupados entre sí, tienen gran capacidad destructiva. Son verdaderos especialista en arrasar por donde pasan, ya sea un club de futbol, una empresa, un ayuntamiento, o incluso un Parlamento.

Curiosamente el necio conjurado con otros necios conjurados tiene debilidad por pertenecer a los partidos políticos, allí, afiliados, se encuentran verdaderamente a sus anchas, cómodos y satisfechos de sí mismos. Saben que tan solo deben prescindir de una cosa para vivir del cuento y poder decir todas las pamplinas y paparruchas que quieran.

Deben prescindir de la Dignidad, pero los necios nunca supieron bien cual era el significado de esa palabra, no viene en el diccionario Pamplina-Paparrucha.

“El necius politicus” es el escalafón más alto dentro de la escala de valores necia. Es donde el necio de base aspira a llegar. El objetivo final del necio es tener un cargo político cuanto importante, mas feliz es el necio.

Los necios conjurados son capaces de acabar con todo. Con la economía de un país. Con la paz mundial. Con la Naturaleza. Con la Vida.

No nos los tomemos a broma.









CONFIANZA





  • Me DIGUSTAN las definiciones de la palabra “confianza”:

    1.             Esperanza firme o seguridad que se tiene en que una persona va a actuar o una cosa va a funcionar como se desea.
♦ Se construye con la prep. en: confianza en un amigo, en el coche.
    2.             Seguridad en uno mismo o en las propias cualidades:
tengo mucha confianza en mi forma física.
    3.             Ánimo, decisión o valor para obrar:
estudia con confianza.
    4.             Familiaridad en el trato:
nos tenemos mucha confianza.
    5.             pl. Excesiva y molesta familiaridad con alguien:
me trata con unas confianzas que no me gustan.
    6.             de confianza loc. adj. [Persona] con quien se tiene trato amistoso o familiar:
solo habla ante gente de confianza.
    7.             loc. adj. [Persona] en quien se puede confiar:
secretario de confianza.
    8.             loc. adj. [Cosa] cuyo funcionamiento es adecuado o seguro:
marca, frenos de confianza.
    9.             en confianza loc. adv. En secreto, con voluntad de que no se divulgue:
te he dicho eso en confianza.




    Me disgusto porque para mi ninguna de las definiciones de la RAE cumple las expectativas que yo he puesto desde que tengo uso de razón en esa palabra: “CONFIANZA”.

    Confianza para mi es sinónimo de Complicidad absoluta, sin fisuras, sin límites, sin fecha de caducidad, para siempre.
    Es sinónimo de Amor, de Verdad, de Sinceridad,  de Hermandad.
    Confianza es de dejar sobre cualquier piedra del camino las alforjas que traemos desde la niñez cargadas de Resentimientos y de Turbulencias, y esperar que, andando el camino, nos regalen otras alforjas llenas de Respeto y de Tranquilidad.
    Es de Confianza ofrecer nuestro cuerpo sin disfraces y nuestra cara sin afeites, saludar y ofrecer nuestras manos desnudas a la vista, levantando el yelmo que oculta nuestro semblante  y sonreir de manera franca y sincera.
    Yo debo de tener confianza en ti, en tu discreción, en tu solidaridad, en tu amistad, en tu intelijencia (con J) en tu cariño, en tu Dignidad, en tu Seriedad personal.
    Si yo aporto toda mi alma desnuda y revolcada sin pudor en este Cuaderno, no quiero medias tintas,  o se me quiere o se me odia, pero no quiero otra vez hipocresias y ahora si pero ahora no…. ya pasé tantas veces por ese sendero cuando era susceptible, cuando era niño, que ya no me asustan las emboscadas.
    Yo soy el sheriff.
    Yo soy ahora Superman.
    Yo me mato cuando quiero.

    Las personas de Confianza son aquellas a las que no tienes que dar explicaciones.

    Y yo sueño con mi padre casi todas las noches.

    Porque tengo confianza en el.


    PD: Agradecería que sobre esta entrada, no se hicieran comentarios por favor. Muchas gracias.


  • SURCAR


    Acrilico y otros materiales sobre madera redonda, creo que era la tapa de una mesilla de noche. De mi mesilla de noche.

    SEMANA SANTA.2.

    A propósito de la semana que viene, que se celebra la Semana Santa de la Religión Católica, con Cofradías que escenifican el Calvario y la Pasión y Muerte de Jesús Cristo en la Cruz,  me estoy planteando dudas filosóficas-teológicas-metafísicas.
    ¿Existe Dios?

    -       No. Pues muy bien, somos ateos. Un problema menos.
    -       Si. Vale, pues creemos en Dios.

    Los creyentes en Dios, lo manifestamos casi todos a través de las diferentes religiones. La historia de las religiones es muy compleja. La verdad es que desde la prehistoria tenemos constancia de que el hombre “quiere creer en Dios” esto es innegable. 

    El Sol, La Luna, El Fuego, El Agua, La Tierra, han sido motivo de adoración. Totemismo, Chamanismo, Cnosos, Micenas, Asiria, Babilonia, Egipto y los faraones enterrados en las pirámides, Grecia y el Olimpo, las Epopeyas homéricas,  las religiones indo-europeas, el Hinduismo del Rig-Veda y los Upanishad, Roma y su Imperio religioso con sus muchas divinidades, Escandinavia y El Valhalla, las religiones Celtas y el culto a los bosques, los druidas, las religiones Polinésicas y de los mares del sur, la Isla de Pascua, los Aztecas, los Incas, los Mayas, Manitú y los indios de Norteamérica, todas las religiones africanas, brujos, hechiceros, el Budismo, el Taoísmo, Confucio, Zoroastro, el Jainismo, el Sintoísmo…. todas estas maneras de creer en Dios, todas estas “religiones” y muchas más han existido mucho antes de la aparición de las religiones monoteístas, aquellas que adoran a un solo Dios: Judaísmo, Cristianismo e Islamismo.

    Estas tres religiones son las mas populares, las que tienen más “seguidores”, mas fieles. Entre las tres tienen 2.500 millones de creyentes, la mitad chispa mas o menos de la humanidad.

    Las tres proceden de la antigua tradición oral y escrita hebrea, de lo que conocemos como “Antiguo Testamento” con David, Salomón y Abraham como pilares fundacionales.

    De una “escisión” del Judaismo, nace el Cristianismo, y posteriormente aparece el Profeta Mahoma y el Islamismo.

    El Cristianismo, basado en las Enseñanzas y el Ejemplo de Jesús “Hijo de Dios”, por lo tanto tiene tan solo  2011 años de antigüedad. Desde que murió Jesucristo y su Testamento quedó en manos de los hombres, han sucedido muchas “circunstancias”: cismas, reformas, concilios, etc, que han subdividido la religión Cristiana en otras muchas “Iglesias”: Nestorianos, Ortodoxos, Anglicanos, Luteranos, Protestantes, Presbiterianos, etc.

    Nosotros pertenecemos a una de estas escisiones la “Iglesia Católica Apostólica Romana” y la Semana Santa que celebramos forma parte de sus Ritos y Costumbres.


    Lo que quiero decir es que una cosa es creer en Dios y otra muy diferente es  afirmar que quien NO pertenezca a la “Iglesia Católica Apostólica Romana” y comulgue con sus ideas y cumpla con todos sus Dogmas y Preceptos, se condenará e irá al infierno, puesto que como creen a pies juntillas muchas personas, esta es la única y verdadera religión y es la única que nos puede salvar.

    Que lástima me da de quienes piensan así.

    Ruego que ahora relean la reflexión titulada MI DIOS.
    Muchas gracias.