Casos Clínicos

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Sevilla, Huelva, El Rompido, Andaluz.
Licenciado en Medicina y Cirugía. Frustrado Alquimista. Problable Metafísico. El que mejor canta los fandangos muy malamente del mudo. Ronco a compás de Martinete.

DE 120 A 110 KM/H.

 La diferencia de consumo de combustible sea gasoleo o gasolina, de un coche típico de los que circulas por nuestras autovías – es decir autos en muy buen estado de mecánica, revisados y puestos a punto, con catalizadores, como están la gran mayoría de los que circulan actualmente- debe ser muy escasa entre ir a 120 o a 110 km/h. Pero aunque los ingenieros, si alguno lee este Cuaderno, pueda calcular con precisión la diferencia o decremento de consumo, me temo que le será más complicado calcular la diferencia de gases contaminantes que desprende un vehículo normal, ajustandola a la diferencia de consumo previamente calculada. Es posible que sea muy muy pequeña, casi despreciable.
La mayor parte de la contaminación de los motores que usan combustibles minerales se produce por el tipo de conducción necesario y obligado dentro de las ciudades: poner en marcha el motor, arrancar y comenzar a circular en marchas cortas, acelerones, frenazos, de nuevo acelerones, marchas cortas, motores revolucionados, es decir, alto consumo de combustible y logicamente mayor contaminación. La nueva Ley no incide para nada sobre la velocidad y el consumo de combustible dentro de las ciudades.
De manera que lo más probable es que nos la estén metiendo doblada. ¿Otra vez, oiga? Otra vez…si hijos míos. Doblada y hasta donde pone …”Pepiño Blanco”.
Con esta medida de nuestros “honrados gobernantes” no se van a evitar accidentes de tráfico (a lo mejor aumentan, ya veremos), no se va a ver afectado el índice de contaminación en nuestro entorno. Quizá se ahorre algo de combustible (ya nos inflarán las cifras adecuadamente) pero lo que sí tenemos todos muy claro, clarísimo, es que se van a poner las botas recaudando euros de nuestras cuentas bancarias a base de sanciones y multas por exceso de velocidad. Esta es la única y verdadera intención de este cambio en la Norma de Circulación: meternos la mano en la cartera impunemente y trincar toda la pasta que puedan. Seguro que la necesitan para las elecciones que vienen, porque ya se han gastado hasta el presupuesto que tenían para loción anticaspa de varios ministros.
Ahora me voy a mojar. Lo que me da mucha rabia es que la Guardia Civil, la Honrosa Guardia Civil; se preste a estos tejemanejes de los gobernantes, ejerciendo de instrumentos coercitivos y mediadores. Han llenado nuestras carreteras de radares estáticos, cámaras de fotos acojonantemente precisas y que siempre tienen los certificados a punto, patrullas camufladas que te retratan cuando vas tan tranquilo, etc, etc, todo esto, supongo, con la noble intención de cuidar de nuestras vidas. Pero a los españoles también nos gustaría que la Guardia Civil cuidara de nuestras “haciendas”. Porque la fama de este Glorioso Cuerpo se esta viendo cada vez mas perjudicada por culpa de estos farragosos asuntos de las multas de tráfico a troche y moche, de no informarnos convenientemente en tiempo y forma de las sanciones, de no darnos oportunidad para realizar alegaciones, de la pérdida de “carácter” y en definitiva de lo que parece un “afán recaudatorio desmedido” más que otra cosa.
Un ejemplo. Primavera de hace 2 años. Sábado por la mañana antes de la hora del Angelus. Yo circulo desde Higuera de la Sierra en dirección a Sevilla. Voy muy relajado, casi ningún coche en la carretera. Sé que esta limitada la velocidad a 90 y voy a 75-80 kg/h, escuchando Radio Clásica el Concierto de Violín de Chaicoski.  Justo cuando me voy a incorporar a la maravillosa Autovía de Mérida, en una rotonda, un coche patrulla de la Benemérita, me da alcance, me enciende una discoteca de luces a mi vera y me hace señales de que me pare en el arcén. Así lo hago, acojonado. Desde donde estábamos detenidos se apreciaba el gran número de coches que provenientes de Sevilla, parecía que estaban echando una carrera a ver quien llegaba antes adonde fueran, pitidos, cambios suicidas de carril, adelantamientos por la derecha, etc, todo a la vista del Agente, que se bajó de su coche patrulla, se acercó a mi ventanilla y me algo así como: “tengo que sancionarle porque a sobrepasado usted el límite de velocidad en el punto kilométrico tal, que está señalizado a 60 y usted a circulado a 71 km/h.” Yo no dije ni esta boca es mía, en la radio sonaba el Adagio del 2º movimiento, precioso; en la autovía cercana casi se matan dos criaturitas en un adelantamiento complicado.
Lo miré a los ojos quitandome las gafas, él no aguantó la mirada, no se quitó las gafas, avergonzado me pidió el carne de conducir, que ni miró, se limitó a escribir en los papeles me dijo que si quería firmar, le dije que no. Me dio la copia de la denuncia y me dijo que podía continuar. Se quedó al lado del coche para facilitarme la incorporación de nuevo a la rotonda. Cuando me estaba poniendo en marcha me dijo:” lo siento, yo cumplo ordenes…” y lo noté triste, muy triste.

RECETAS INOLVIDABLES

Como vienen unos días de puente y de buen tiempo, supongo que ustedes se irán a la playa, al campo o se quedaran tan tranquilitos en casita descansando, pero casi todos estamos pensando en esas comidas que vamos a hacer con los amigos o con la parienta. He decidido ser generosos con ustedes (por lo buenos que sois) y, para que no aburráis más con las paellas (Pacooo… no haga mas paella…), os voy a revelar mis más exitosas recetas, aprendidas en mis largos viajes a lo largo, ancho y alto de este pequeño planeta.
Ruego encarecidamente que sigan ustedes las instrucciones al pie de la letra, para el seguro éxito de los difíciles guisos, y para que reciban todo tipo de felicitaciones.
Sé que son platos complicados en su elaboración, pero siguiendo los pasos y usando las cantidades exactas, no debe haber ningún problema.

·      Ensalada de lechugas raras y productos enlatados de la mar.
Adquieranse en los mejores supermercados de su barrio varias bolsas de esas que ya vienen las lechugas cortadas y que tienen nombres raros, como de curas o algo así, y de colores diversos (moradas, coloradas, verdes, amarillas, etc). Al paso echense en el carrito unas conservas de atún, o caballa, o melva, o de todas, si hay dinerito. Ya en la cocina, en bol (no se si se escribe así, porque no sé lo que es) se mezclan las lechugas (sin las bolsas) y se añaden las conservas (sin las latas) con su propio aceite. Agregar sal según Presión Arterial. Vinagre, cualquiera menos la porquería esa de Moderna o como se diga. Muévase sin tirar media ensalada fuera del cacharro, por favor. A la mesa.

·      Espagetis hemorroidales.
Esta receta es muy a propósito para las personas que sufren en silencio. Se hierven en abundante agua con sal un paquete grande de espaguetis, hasta que estén “al dente”. Se dejan hirviendo cinco minutos más, (porque sino no, hay quien les hinque el diente). Mientras se hace un refrito con abundante aceite de oliva, una cabeza de ajo, diez guindillas, popurrí de pimientas y una gotas de tabasco. Cuando los espaguetis estén escurridos los rehogamos en el óleo balsámico. Servir inmediatamente, empezando por las suegras, etc.

·      Alcachofas hervidas. (Receta del inolvidable Antonio Garmendia)
Escoganse las mejores y más lustrosas alcachofas. Las despojamos de las hojas más recias del exterior. Se ponen a hervir en abundante agua con una pizca de sal, unas gotas de limón y un chorro de aceite. Se dejan hirviendo hasta que estén muy tiernas. Se sirven una vez escurridas, en una fuente grande, colocandose una alcachofa en el centro y de guarnición se la acompaña de seis hermosas cigalas de tronco, a la plancha….

·      Pollo al ast-erisco.*
Un hermoso pollo, entero, pero sin plumas ni patas ni cabeza ni otras porqueras. Se calienta el horno a 180ºC (Celsius). Al pollo lo violamos con ajos, rodajas de limón, especias, Ave-Crem, hasta un tomate le cabe. Se coloca estratégicamente en la bandeja del horno, sal y pimienta a destajo, se riega todo con un litro de mosto y se introduce en el horno hasta que huela a quemado. * Lo digo porque hay que comprar para esta receta seis litros de mosto…..

·      Lubina en papillote (con su premio)
Una lubina de medio kilo, por lo menos, de la mejor piscifactoría que encontremos, bien limpia y aseada por el pescadero. La envolvemos en papel albal -bien cerradito para que no se salgan los jugos- y la depositamos sobre la princes calentita. La dejamos unos diez minutos por cada cara. Se saca y se desplata (se le quita el papel de plata, en el plato). Deben aparecer como por arte de magía, unos sabrosos tacos de jamón serrano, que previamente habíamos escamoteado en su interior.

·      Arroz con leche y Cola-Cao.
Hacemos un arroz con leche, como siempre lo hacemos, …como ustedes saben que se hace… pa que lo voy a repetí (ejem..)…. y se le añaden casi al final unas cucharadas soperas de Cola-Cao y se menea bien meneao, lo que le dará un toque sofisticado, muy caribeño, a la par que un sabor sorprendente y un aspecto, como diría yo… bueno, mejor que ustedes lo vean. ¡Que aprovechen! (Si tiene ustedes lo que hay que tener.)

VIENTO DEL NORTE (TANEA)




En medio de tantos golfos y tanto nepotismo viene bien un poco de PAZ Y SERENIDAD.
He encontrado a estos dos artistazos, cántabros, cantando a un poeta de su tierra, con el corazón y el alma en cada maravillosa estrofa. No se puede cantar más bonito. La música es espectacular. Las imágenes preciosas.
Estoy orgulloso de lo orgullosos que están estos tíos de su tierra.
¡Viva España!

PD. Mejor con pantalla grande y volumen adecuado.

DAME FUEGO....



Este “chiste”, si lo es, aunque yo creo que sucedió de verdad, lo hemos oído en El Rompido desde pequeños. Yo lo he oído referido a un Lepero, el famoso “Ofito”, aunque me pega más que fuera un Rompiero de los nuestros, de los antiguos.
El Rompido era un poblado de pescadores (ahora es más de propietarios de restaurantes, bares, pubes, etc) magníficamente situado en la desembocadura de la Ria del Piedras, rodeado de bajos, caños y marismas donde crían los cangrejos, las coquinas, los verdigones, los ostiones y las almejas.
Nos situamos en la posguerra, “en los años del hambre”. El Rompido esta prácticamente aislado, por carretera estrecha se llega a Cartaya, por camino de arena a Punta Umbría. La industria única es la pesca, ya sea en la Almadraba de Nueva Umbría o en los botes y barcos de vela que tienen la mayoría las familias. Se pesca la mayoría de las veces para comer y si hay suerte para la venta en el mercado de Huelva. Si el tiempo esta malo, mala cosa, no entra un duro.
En esos días de borrasca que no se puede salir a pescar, que amenaza el hambre y hay que comprar el pan y la leche, nuestro protagonista coge su canasto de mimbre, se pone sus botas de agua, su gorra y se encamina tranquilamente a los caños por detrás de “la barranca” con la sana intención de coger una almejas para intentar venderlas y que con suerte, si alguien se las quiere comprar, le den cinco o seis pesetas.
El día esta metido en niebla y frío. Con el barro por la rodilla esta nuestro amigo rebuscando almejas, algo que hace desde pequeño ya que empezó con su abuelo y luego con su padre, sabe donde están las más gordas, las de mejor venta.
De pronto ve una sombra que se le acerca; un desconocido, uniformado con correajes cruzados, un capote, un gorro de agua, un fusil colgando del hombro.
-“Buenos días”
- “Buenos días nos de Dios”
-“Que es lo que hace usted por aquí?”- pregunta el uniformado.
-“Pues ya ve usted, cogiendo unas almejitas pa da de come a los chiquillos..”
- “¿Y usted no sabe que eso esta prohibido? ¿Qué estamos en veda?”
- “Prohibido… er qué…¿cogé almejas..?” con cara de extrañeza y mirando fijamente al extraño.
-“Pues si, según la Ley de Protección de especies del 16 de enero de… bla, bla, bla, bla, (soltandole una retaíla de palabras que nuestro amigo no entendió)… por eso mismo, le tengo que poner ahora mismo a usted una multa de mil pesetas”
Nuestro hombre seguía imperterrito observandolo fijamente, no dijo absolutamente nada. Sin prisas metió la mano en el bolsillo de la pelliza, sacó la petaca y el papel, se lió un pitillo que se llevó a los labios lentamente y muy serio mascullo:
- ¡¡Trae pacá fuego… mil pejeta…!!

CINE Y LITERATURA


Desde el nacimiento del cine muchos directores han rodado y recreado  con imágenes gran cantidad de películas basadas en obras literarias. Se han filmado la gran mayoría de relatos y epopeyas históricas tradicionales y los episodios más importantes de los Libros Religiosos, las más conocidas tradiciones y la recreación de civilizaciones y pueblos diversos. Se han filmado cuentos infantiles, casi todos los comics (tebeos) y casi todas las grandes obras de la literatura universal. En los últimos años se están llevando al cine muchas novelas de la llamadas best-seller o éxitos de ventas, de tal manera que proliferan en las carteleras películas que han sido previamente libros con gran cantidad de lectores.
Entonces surge la famosa pregunta: “¿Es mejor la novela o la pelicula?” “¿Cuál te ha gustado mas?”.
Hay un chiste muy bueno: una cabra está en un basurero, se está comiendo una cinta de video (por ejemplo Doctor Zhivago), se acerca otra cabra y le pregunta – ¿te gusta la cinta? - …me gustó más el libro… responde la joía cabra.
Yo recuerdo desde chico alucinar en colores (nunca mejor dicho) cuando en el cine Nervión o en el Goya, en la sesión de tarde ponían (“echaban”) Pinocho o Dumbo o La Bella Durmiente o La Cenicienta o 101 Dálmatas, casi siempre en sesión doble. Por supuesto me gustaban mucho más estas películas que hojear los libros de cuentos que tantas veces había visto en mi casa. Después llegaron las películas de héroes: Maciste el Coloso; Hércules y otros muchos forzudos que mataban leones como chinches y movían piedras como montañas. Me aburrían.
Más tarde si que me impresionaba de verdad cuando en Panavisión; Tecnicolor y ToDDao, podía ver las películas históricas, de Egipto, los Faraones, La Biblia, Moises abriendo el mar, Quo Vadis, Barrabás y las películas de romanos, la espectacular y maravillosa Ben-Hur… con una sola de estas películas aprendía más que en un trimestre de estudiar algunas asignaturas de entonces. Daba gusto ver esas películas tan bien hechas que parecía que estábamos sufriendo las plagas bíblicas, tan detalladas, veíamos como se le aparecía Dios a Moisés en el desierto, el Nacimiento del Niño Jesús en Belén, etc, etc.
Recuerdo lo que me impresionó una película donde los cristianos eran arrojados a los leones que se los comían vivos mientras los romanos disfrutaban del espectáculo. Durante muchos años estuve pensando en que aquello no podía ser verdad, que no podía haber personas crueles (Una cosa era leerlo en la Historia Sagrada y otra verlo con mis propios ojos en el cine). Desgraciadamente con el paso de los años he tenido que ver en vivo y en directo, sin ir al cine, monstruosidades mucho peores cometidas por personas contra personas...
A mi personalmente me gusta mucho leer un libro (novela, biografía, etc) y saber que después puedo ver la película. Yo tengo mentalidad cinematográfica, es decir, hago una película de casi todo lo que leo, le pongo cara a los personajes, los caracterizo a mi manera, les doy voz y me los imagino en movimiento. Cuando veo la película, comparo “mi película” con lo que veo en la pantalla. Así de fácil o de difícil.
La mayor parte de la buena literatura, las obras escritas con el corazón y poniendo el alma en cada palabra son insuperables. El cine no puede hacer justicia a cualquier cuento o novela de la gran mayoría de escritores universales (Dumas; Tolstoi y los rusos; Conrad; GG Marquez;  Borges; Shakespeare; Cervantes…) que nos han hecho ser como somos gracias a sus palabras y pensamientos escritos.
Pero no cabe duda que hay algunos magos del cine que han sabido convertir un relato o un cuento o una novela en Obras de Arte al pasarlas a imágenes cinematográficas. Muchas de las, para mi, mejores películas que he visto, proceden de libros. Algunos ejemplos: Blade Runner; Testigo de cargo; La noche del cazador;  Las uvas de la ira; Matar un ruiseñor; Ben´Hur; El Padrino; Los Santos Inocentes….. y muchas muchas más.
Os agradezco vuestra opinión.


SALVE ROCIERA. JOAQUIN PAREJA-OBREGON DE LOS REYES.


Permitidme que me sienta orgulloso de mi familia. Mi primo Joaquin, ejemplo de ARTISTA, personalidad, corrección, educación, discreción, respeto y dignidad profesional.
Te quiero primo.

CARTA DE DESPEDIDA A UNA AMIGA (nunca enviada).

No esperes nada de mi,
no sufras pensando en el futuro
ni siembres lunas llenas de ilusión.

No existe el tiempo ni la distancia,
solo ondas en el aire
que chocan con tu cabeza
y poco a poco te hieren,
te destruyen.

Ve volando, corre, vuela,
anida en el centro del sol,
bebe la distancia,
que la vida se derrame por tus hombros
y tu risa continue en el espacio.

Tienes que ser uno en el tiempo,
único en el espacio,
fundadora de una galaxia.

Fabrica mundos en tu mente,
enciérrate en la cárcel de tus ideas,
ya no hay pájaros que te despierten
ni el sol entra por tu ventana.

Yo soy luz de estrellas navegando en el espacio,
me puedes ver... y estar ya muerto,
puedo llegar a ti, limpio, fragante,
y estar podrido.

Yo viajo solo por el mundo,
de un mundo a otro, descubriendo
ideas sin órden ni concierto
sólo pájaros mudos y ciegos,
que no luchan ni comen,
solo mueren.

Escrito en Sevilla, el 7 de noviembre de 1977.

CARTA A LOS MANGANTES


“Queridos” mangantes:
Espero que al recibo de esta se encuentren todos ustedes acojonados, imputados, enjuiciados y, si así lo deciden los Jueces, enchironados. ¿Qué, porqué tengo estos deseos hacia su suerte? Muy fácil, porque es lo que ustedes se merecen.
Además ustedes en el fondo lo saben. Saben que se han aprovechado de la situación “politica”, de su cargo, de sus contactos, de sus enrevesados tejemanejes con el dinero público para beneficiarse personalmente, haciendo gastos privados con dinero de todos, recibiendo prebendas, viajes, comilonas, y otras horteradas, cobrando comisiones fraudulentas de mil y una maneras distintas (¡la imaginación al poder!) o, sencillamente metiendo la mano en la caja y trincando por la cara.
Si ustedes se pararan un momentito a pensar en lo complicado que se esta poniendo el patio para cualquier persona normal, para llegar a fin de mes sin números rojos, pagar los gastos fijos que suben y suben, las facturas, los seguros, los impuestos, los gastos imprevistos que nos quitan el sueño, la ropa de los chiquillos, la hipoteca, la letra del coche, la gasolina, no digo yo para salir a tomar unas tapitas con la parienta y los amigos, que eso hoy día es un lujo, si, si, un lujo para muchos ciudadanos corriente y molientes, los que no tienen carné de ningún partido, ni son familiares del político caradura, ni amigos colocados a dedo en varias empresas afines al poder, ni son “asesores” de nada, pues nada hacen nada más que cobrar…etc, etc, se darían cuenta porqué tenemos este monumental cabreo y les deseamos unas  largas vacaciones pagadas a la sombra.
Ustedes son unos chorizos. Son una lacra para la sociedad. Además ustedes son tontos. Si, completamente tontos. O es que piensan que los demás nos chupamos el dedo y miramos para otro lado mientras ustedes alardean de un nivel de vida de lujo, boato, espectáculos, viajes, chóferes y otras costumbres que han adquirido al calor de la “politica”, y que si no fuera por el cargo al que han trepado, estarían ustedes pasando más hambre que un lagarto en una pita.
Ustedes se han convertido (o a lo mejor ya lo eran antes) en unos rateros de la sociedad civil, de todas las personas libres que no tienen imposición u obligación de voto, que pueden opinar sin miedo a que los defenestren y se les acabe el chollo, que se ganan el pan (los que tienen trabajo) con el sudor de su frente. Ustedes nos quieren roban las carteras de los bolsillos.
Se han convertido ustedes en unos botarates (“hombre alocado y de poco juicio, persona derrochadora, manirrota”), por culpa del afán desmedido de trincar a diestro y siniestro, y por esto siempre acaban ridículamente trincados con las manos en la masa, después negandolo todo, queriendose refugiar en la enaguas “del partido” y hasta molestandose por salir en los periódicos y noticiarios.
Dan ustedes lastima, por no decir otra cosa.
Cuanto antes los apartemos de nuestro entorno, mejor para todos.

MENOPAUSIA Y CLIMATERIO

Voy e escribir de un tema ciertamente “actual” en mi edad. Si, ya se que la menopausia afecta solo a las mujeres, pero quiero que ustedes sepan que lo que afecta las mujeres, sobre todo a algunas mujeres, me afecta personalmente mucho muchísimo.
Menopausia etimológicamente significa “cese de la  menstruación”. Podríamos incluso traducirlo como “ultima menstruación”. Es en realidad “el climaterio” (del griego klimakter: escalón, escalera) el periodo de tiempo peri-menopáusico (antes, y después de la última menstruación) a lo que nos referimos, cuando hablamos de “menopausia”.
Me parece necesario exponer una serie de definiciones médicas aclaradoras:

Climaterio: Periodo de la vida de la mujer que se extiende desde 2 a 8 años antes de la última menstruación, hasta 2 a 6 años después.
Menopausia: Cese permanente de la menstruación que resulta de la pérdida de la actividad folicular ovárica. Es la fecha de la última menstruación y suele ocurrir aproximadamente a los 50 años. Se reconoce tras 12 meses consecutivos de amenorrea, sin que exista ninguna otra causa patológica o fisiológica.
Menopausia artificial: La que ocurre como consecuencia de la extirpación quirúrgica de los ovarios, con o sin histerectomía, o por la destrucción de las células germinales mediante radio o quimioterapia.
Menopausia espontánea o natural: La que ocurre de forma gradual y progresiva por el normal envejecimiento ovárico.
Menopausia precoz: La que ocurre antes de los 40 años. Menopausia tardía: La que ocurre después de los 55 años.
Perimenopausia: Incluye el periodo anterior a la menopausia (cuando comienzan las manifestaciones indicativas de que se aproxima la menopausia) y el primer año tras la menopausia.
Premenopausia: Etapa de 2 a 8 años previa a la menopausia, que puede cursar con o sin sintomatología.
Posmenopausia inmediata: Periodo de 12 meses desde la última menstruación. Posmenopausia establecida: Periodo a partir de los 12 meses desde la última menstruación.

El climaterio por tanto es un conjunto de signos, síntomas y manifestaciones psicosomáticas asociadas a la disminución de la producción por parte de los ovarios de unas hormonas llamadas estrógenos.  Esto suele comenzar de forma fisiológica entre los 40 y los 55 años. No es una enfermedad, como no es una enfermedad un embarazo. Es una situación de cambios hormonales en el organismo femenino, y estos cambios internos implican “cambios” externos.
Los síntomas son diversos dependiendo de muchos factores: raza, edad de inicio, nivel socio-cultural (de verdad que sí) y patologías previas.
Si realizamos unos simples análisis de sangre, podemos verificar el desarreglo hormonal. Tendremos niveles altos de hormonas estimulantes de los ovarios (LH; FSH) y niveles cada vez mas bajos de estrógenos en sangre. También hay una tendencia a la elevación del colesterol y aceleración del proceso arteriosclerótico. En las radiografías y densitometrías óseas comienzan a verse la descalcificación por bajar el percentil de densidad ósea, es decir Osteoporosis. Por regla general estos cambios pasan absolutamente desapercibidos por las mujeres.
Si pueden aparecer, con mas o menos intensidad, cambios físicos objetivables en el cuerpo: por supuesto trastorno menstrual o amenorrea completa; atrofia del tejido celular subcutáneo de la piel y de los órganos sexuales con sequedad de mucosas, sobre todo vaginal y consiguiente molestias en las relaciones sexuales; “sofocos” o accesos de calor y enrojecimiento facial y sudoración, a veces muy llamativos, que están producidos por un leve aumento de la presión arterial seguido de una vasodilatación en la parte superior del cuerpo. A veces mareos y taquicardias.
Cambios Psicosomáticos aparecen en menor o menor cuantía. Hay un 10% de mujeres que no los manifiestan. Otras pueden manifestar: cambios de humor, irritabilidad, crisis de angustia, trastornos del sueño, desmotivación, apatía y en el grado máximo síndrome depresivo. Estos trastornos psicosomáticos suelen ser bien tolerados y desaparecen espontáneamente en poco tiempo. No hay evidencia de falta de deseos sexuales ni tiene que interferir el climaterio en una vida sexual sana y normal.
Mi consejo a todas mujeres climatéricas/menopaúsicas es que mantengan una actitud positiva, ya que no se trata de enfermedad alguna. Una revisión médica anual incluyendo análisis de sangre y orina, radiografías, electrocardiograma, mamografía bilateral y densitometría ósea, les hará estar más tranquilas y seguras de sí mismas. Realizar una dieta sana, mediterránea, baja en grasas saturadas (animales) y con abundantes fitoesteroles (soja). Ejercicio físico aeróbico con regularidad: caminar, bicicleta, natación, Pilates, Yoga, mejoran la circulación y aumentan las endorfinas cerebrales, que proporcionan bienestar.
Consultar con el Ginecólogo o con el Médico de Familia ante cualquier duda o síntoma extraño. Existen tratamiento médicos para minimizar todos los síntomas y corregir los molestos síntomas acompañantes.
Vivir cada día de nuestra vida con alegría, da igual la edad que tengamos, ese es el mejor tratamiento.

LOS ARTISTAS

Me hacen mucha gracia “los artistas”. No, no me refiero a los honrados trabajadores de oficios tan antiguos como la albañilería, la fontanería, los escayolistas, pintores y demás profesionales dedicados a devastar y/o embellecer los interiores y fachadas de nuestros chaleres, casas y pisos a cambio de una “módica” suma de dinero. Tampoco me refiero a los “artistas” que todos conocemos que viven divinamente del cuento y del sable; del “toque” mágico en el sitio y la hora adecuados para sobrevivir sin dar ni golpe. De estos últimos hay algunos verdaderos “artistas” en nuestra Sevilla, que habría que cuidar y conservar como oro en paño.
Los artistas a los que me refiero son todos aquellos que se autodenominan “artistas” a ellos mismos.
He tenido que escuchar tantas veces la frase “… nosotros, los artistas… etc, etc” con tono engolado en boca de cantantes de todo tipo, actrices y actores, bailoras y bailaores, pintores de pinceles caros, chatarreros sofisticados, y por supuesto en boca de los protagonistas de numerosas actividades relacionadas con los espectáculos públicos, incluido el toreo. También últimamente hasta se autodenominan “artistas” algunos arquitectos de moda, modistas y sastres, zapateros, ¡ hasta cocineros ¡ “Artistas” hasta en la sopa. Pintarraquea un tio una cancela, o cuelga una lavadora vieja del techo, o guisa la raspa de un boquerón, y ya va por ahí diciendo “nosotros, los artistas…” Cualquiera que salga dos veces en la tele pegando gritos e insultando a troche y moche se cree “artista” y empieza a ejercer en cuanto sale a la calle.
Sé que hay magníficos profesionales del teatro, del cine, de la canción, sobre todo de la copla (¡no te olvido Lola!), de diversos espectáculos, el mágico Circo, que usan la palabra “artistas” para referirse a su profesión y a la de sus compañeros y lo hacen con humildad, naturalidad, orgullo y sinceridad, sin querer atribuirse vanidosamente ninguna ostentación.
Pero hay otra manera de ir por estos mundos del espectáculo creyendose “artista”: porque sí, porque me lo han dicho y yo me lo creo y te miro por encima del hombro…
Le pregunta el periodista a una cantaora muy guapa (que acaba de perder a su padre) que siente antes de la actuación. Respuesta : “desde pequeña me enseñaron a convertir la pena en Arte”. La frase es preciosa, pero falsa. Desde pequeña le han podido enseñar a manifestar su pena cantando con autentico sentimiento, con mayor profundidad como respeto a los muertos… seguramente ese día cantará diferente, y obtendrá sinceros aplausos (eso espero, de corazón), pero no tiene porqué hablar de arte.
En Portaceli, mi profesor de Historia del Arte, el Padre M.E. nos deleitaba muchas veces con pases de las primeras diapositivas que vi en mi vida: Egipto, Roma, Grecia, esculturas, pinturas, arquitectura… maravillas universales sin duda. El cura nos recordaba una y otra vez que aquellas Obras de Arte universales, en su día fueron templos, palacios, circos, pinturas murales decorativas, retratos de reyes y personajes de la época, etc, que entonces no eran consideradas igual que lo son en la actualidad. Ha sido el tiempo y la admiración de muchas personas, de muchas generaciones de espectadores, los que le otorgamos la categoría de Artistas a los realizadores de dichas maravillas, convertidas ahora en Obras de Arte.
Hoy basta que cuatro tontos digan que un bodrio es una obra de arte, para que muchos más tontos sin personalidad (casi siempre con mucho dinero) inviertan y conviertan a un tieso en un “artista”. Lo mismo pasa en muchas otras actividades: en los desfiles de moda a veces parece que el “diseñador” es extraterrestre, y los terrícolas aplauden como bobos; un cocinero pedante te estafa con gilipoyadas esferificadas, y te pasas un año entero hablando de eso; viene un cursi (que en realidad es un hortera vestido de negro) y proyecta el edificio más inútil y desagradable de la ciudad, y todos los progres (vestidos de negro) le lamen el culo.
¿Qué está pasando con nuestra sociedad? Al parecer tiene más importancia, interés y atractivo para la juventud y gran parte de la sociedad ociosa esos cinco minutos de gloria de los falsos “artistas”, que desarrollar una actividad “normal y corriente”, ya sea en trabajos manuales o intelectuales. Si la televisión, la prensa y demás medios de comunicación y propaganda otorga un sitio preferente a estos “artistas” en detrimento de estimular el estudio, la formación intelectual, el aprendizaje de oficios y artesanías, en definitiva, la educación… pues entonces: tenemos lo que tenemos ahora, muchos “artistas” y muy poco Arte.

HONRADOS GOBERNANTES... PLC.

La Junta paga 350.000 euros de factura de teléfonos móviles al mes 


La Administración mantiene 38.000 terminales entre altos cargos, cuadros intermedios, colegios y hospitales.


Treinta y ocho mil telefonitos, cada cual mas modernito, pagamos los ciudadanitos, para que nuestros politiquitos, le puedan dar al piquito, o dejar un mensajito... ¡que mensaje más bonito!

Pregunta: ¿Porqué los teléfonos, las llamadas y los mensajes de estos señores los tenemos que pagar nosotros? Al año la factura total es de 4.200.000 euros. Esto solo en el apartado de telefonía móvil.
Con CUATRO MILLONES DOSCIENTOS MIL EUROS se puede mejorar en muchos aspectos la Política Social de la Junta de Andalucía.

Por favor, se ruega a quien corresponda, que venga pronto y arregle esto. 

CURRICULUM VITAE (4)

LEER.
Se que voy a parecer presuntuoso o inmodesto, pero una de los mejores recuerdos que tengo de mi infancia, es el descubrimiento del placer de la lectura. No me acuerdo cuando aprendía a leer, pero supongo que me enseñaron en párvulos las monjitas del Colegio de La Sagrada Familia, en mi barrio de Nervión. Lo que si recuerdo es que desde muy chico no paraba de leer, que me encantaba mirar los letreros de la calle, de las tiendas, los carteles, etc; mi madre me cuenta que los deletreaba perfectamente y que, como era un micurrio y parecía más pequeño de lo que ya era, mucha gente se quedaba pasmada y no daba crédito.
Me gustaba leer, y leía todo lo que caía en mis manos. Casi seguro que comenzé por aquellos libros de cuentos infantiles con letras grandes que hubo en mi casa, pero de eso no me acuerdo. Si me acuerdo de los tebeos: El TBO; Pulgarcito; Tio ViVo; me los leía de pe a pa. Poco después, El Jabato; El Capitán Trueno, Hazañas Bélicas, Roberto Alcazar y Pedrín. Eran historias con argumento, con diálogos, personajes entrañables y aventuras estupendas. Los coleccionaba (¡que pena perderlos!).
 Empecé con los libros, creo que con unos seis o siete años; mi madre me animaba a leer y siempre hubo lectura en mi casa. No sé si los primeros fueron unos libritos de Bonanza, que alternaba el relato escrito y viñetas ilustradoras. Después pasé a los libros de Salgari, Los Cinco, El Club de los Siete, leía casi un librito de estos al día. Leía casi siempre por las noches, pero también en el retrete, en la bañera, en las horas muertas de estudio... Con Julio Verne llegué al fondo del mar, a la luna, navegué por todos los mares, me subí en globo. Cuando me dí cuenta estaba con Agatha Christie, “Perry Mason”, Conan Doyle y todas aquellas novelas policiacas de la edición antigua con las tapas ilustradas de Editorial El Molino. Por supuesto seguía con Mortadelo y Filemón, Tintin, Asterix, Lucky Luke y otras historietas. Me encantaba El Coyote, de José Mallorquí, teníamos la colección completa original que conserva mi hermano Josemaria.
Los libros juveniles los teníamos a mano en nuestro cuarto de dormir pero en la salita de estar estaba “la biblioteca”, un mueble de estanterías con los libros de mis padres, novelas de adultos del Circulo de Lectores, otros con tapas azules añil o verde, con títulos extraños, letras muy pequeñas y muchísimas páginas. Muchas veces me entretenía mirando y a veces los ojeaba. Un día me decidí y me atrajo el título de un libro “Mientras la ciudad duerme” de Frank Yerby. Este libro me abrió los ojos a otro tipo de lectura, sin salir de mi cama vivía unas aventuras y unas pasiones desbordantes. Terminé con casi todo Frank Yerby en poco tiempo. Después Harold Robbins, “Los Aventureros”, que me gustó tanto que la leí varias veces; “El padrino” de Mario Puzo, varios años antes de la película; Graham Green, Morris West, Robert Traver y su magnifica “Anatomía de un asesinato”, y otros muchas autores “extranjeros”, porque eso era lo que me gustaba entonces.
Creo que no tendría yo más de catorce o quince años, cuando reparé en un librito con las tapas verdes, que por ser de un autor “español” no le había prestado atención. Lo cogí porque no tenía otro, se llamaba “Cien años de soledad” y lo firmaba un tal Gabriel García Marquez, que yo no tenía ni idea quien era. Cuando empecé a leerlo sentí algo extraño, era “diferente” a lo que había leído antes. Esa manera de relatar los acontecimientos, esas palabras tan arcaicas, las frases tan sonoras y rotundas, esa atmosfera irreal pero tan autentica… cuando llevaba casi la mitad, me dí cuanta que estaba leyendo muy rápido, que no lo estaba haciendo bien. Cogí un lápiz, un papel y empecé de nuevo, despacito, dejándome embaucar y trasladándome a vivir a Macondo para vivir de cerca tan fantástica historia. Hice mis apuntes, mi árbol genealógico de los Buendía, tomé partido por unos y por otros, me convencí completamente de que todo aquello era y ha sido siempre real. No miento si digo que es posible que después de leer ese libro quise ser escritor. Todavía lo conservo con algunos apuntes en las contraportadas. A veces lo abro por donde sea y me leo unas cuantas páginas. Gracias a GGM entré por primera vez en una librería. Buscaba más libros de ese señor, los fui leyendo todos intentando llevar un orden cronológico. A partir de entonces creo que me hice adulto.
Me gusta leer, me gusta tener libros, me gusta ordenarlos y mirarlos, no me gusta prestarlos. Me gusta hablar de libros, de escritores, de literatura; no soy ningún experto ni siquiera me considero “entendido” en la materia, pero lo que he leído para mi se queda, forma parte de mi vida y me ha hecho mucho bien. Aconsejo sobre todo a los jóvenes que lean, lo que sea, pero que lean. No hay mejor video-juego que el que uno tiene en su cerebro: la imaginación.
Continuaré.

Mi Noche Triste-Adriana Varela



Impresionante como canta los tangos Adriana Varela. Merece la pena escuchar a esta bonaerense, para mi la reina del tango. Sus discos "Tango" (1991) y "Mas Tango" (2001) son imprescindibles. Es una pena que no se vea el video, porque además es una mujer de bandera...

LA MORERA DE MI TIO JOAQUIN

Mi tío Joaquín era un ser absolutamente excepcional, diferente. Si lo tuviera que definir con una palabra diría que era “mágico”. Nadie sabía nunca lo que pensaba, ni lo que su mente tramaba continuamente, siempre para sacarle el mejor partido a cada situación y disfrutar de cada momento. No se regía por las normas sociales o de conducta habituales en el tiempo que le tocó vivir,  el era “sui generis”: una mezcla de señorito, labrador, caballero, rastreador sioux, poeta, rejoneador, flamenco, cazador, ganadero y anacoreta. Le gustaba vivir en el campo, con tía Rosa y con todos sus hijos, rodeados de toros, caballos, pavos, gallos de pelea, realas de perros y cualquier animal o persona que se quisiera quedar con el. Siempre había, aparte de las criadas y trabajadores estables, uno o dos amigos “refugiados” durante una temporada en Los Cerros o en La Abundancia, que eran los dos cortijos donde pasó casi toda su vida.
Era el mayor de “los pareja”. Yo lo recuerdo desde pequeño, a caballo, rodeado de “su guardia mayor”, dando ordenes y riéndose a carcajadas con las cosas de sus hermanos. Me gustaba su compañía, quizás porque siempre me trató como a un hijo más, confiaba en mí y me contaba preciosas historias de la familia. Desde muy joven me iba a buscarlo al campo todos lo fines de semana que podía y me dejaban los estudios. Cacerías de conejos, perdices, zorzales, zorros; herraderos, tentaderos, capeas y becerradas (ya contaré lo del “sillón de la muerte”); peleas de gallos en los reñiéros mas recónditos, búsqueda del mosto más rico por las bodegas del Aljarafe… todas estas maravillas para un chaval de pocos años, rodeado de primos, amigos y aquellos visitantes rarísimos, que siempre merodeaban por allí y a los que les podía pasar cualquier cosa.
El protagonista de esta historia, le llamaré Don Rodrigo, era un prestigioso médico, con gran predicamento en Sevilla. El doctor era una persona afable, pero serio y de pocas palabras. Había atendido a mi primo Fernando de una fea herida en una mano y cuando terminó el tratamiento, que fue laborioso, mi tío quiso agradecerselo y organizó en La Abundancia un almuerzo con varios amigos de ambos. Era un sábado soleado de primavera: tentadero, mosto, comilona, sobremesa, buena charla y copas. Al caer la tarde todos nos rebujamos delante de la chimenea. Tío Joaquín seguía queriendo agradar y pregunta a Don Rodrigo -¿Qué afición tiene usted aparte de la Medicina? -Me gusta cazar, pero casi nunca tengo tiempo… -¡Hombre, haberlo dicho antes! ¡Ahora mismo va usted a salir de cacería! -Pero Joaquín, es casi de noche, otro día vengo y… No lo dejó terminar -ni hablar usted no se va de aquí sin pegar unos tiros. Verá, aquí detrás, en el corral hay una morera muy tupida donde duermen gran cantidad de pájaros de todo tipo, es una cacería muy entretenida, la hacemos muchas veces, con una linterna… solo tenemos que esperar que caiga la noche.
Yo no sé porqué pero me escamé mucho. Conocía la enorme morera de donde arrancabamos las hojas para los gusanos de seda sin tener que subirnos al árbol, ya que sus ramas mas altas alcanzaban una azotea sin barandas donde a veces subíamos a tender. No había oído hablar nunca a mis primos, que por cierto se habían escabullido, de esa modalidad de cacería “de la morera”.
Al poco tiempo, mi tío, se había puesto en marcha con su vitalidad arrolladora: - ¡Niño (a mí) coge la escopeta y unos cartuchos! ¡Pastora, la linterna del abuelo! ¡Don Rodrigo, vámonos! Salimos a la oscuridad de la noche, en silencio, por delante mi tío y Don Rodrigo, detrás mis primas Pilar y Pastora con las linternas y yo con la escopeta. -Mire Rodrigo, le susurraba mi tío, usted se coloca donde yo le diga, con la escopeta preparada, entonces encendemos las linternas, los pájaros se quedan asombrados, y usted cuando yo diga ¡fuego! dispara sin miedo y ya verá caer pájaros…
Llegamos en silencio a la morera, la oscuridad era casi completa. Mi tío cargó y preparó el arma y se la entregó a Don Rodrigo -¿Preparado? –Si (con la voz temblona de nervios) - ¡Linternas! ¡Fuego! Al mismo tiempo que se iluminó la frondosidad de la morera, sonaron dos tiros dirigidos a la espesura de las ramas. Los pocos gorriones que dormitaban salieron en desbandada. Cayeron trozos de ramas y hojas a los pies del tirador. Silencio sepulcral. Olor a pólvora. Las linternas iluminando el árbol. De pronto ruido entre las ramas, y caen al suelo varias perdices, muertas, (yo ya me temía lo peor…) después aparecen varias gallinas ponedoras, vivitas y cacareando; un pavo que pegó un pechugazo y se fue tambaleando como borracho; varios cadáveres rígidos  de conejos, más gallinas de guinea aleteando despavoridas, y, creanselo por favor: apareció de entre las ramas un burro muerto, que quedó inerte a los pies de Don Rodrigo, que como ya he dicho antes, era un señor de pocas palabras…..