Casos Clínicos

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Sevilla, Huelva, El Rompido, Andaluz.
Licenciado en Medicina y Cirugía. Frustrado Alquimista. Problable Metafísico. El que peor canta de Europa. Ronco a compás de Martinete.

Recomendaciones feriales

Ya estamos de nuevo en la Feria de Sevilla. Una semana especial para los sevillanos feriantes que trasladamos parte de nuestras horas del día y de la noche al Real de la Feria, a las casetas públicas o privadas donde disfrutaremos del espectáculo inigualables del paseo de caballos, de luz y color, de aromas irrepetibles, de música y baile a la sevillana manera, de arte y cultura popular, de contacto humano y social con alegría y ganas de agradar, de gastronomía popular… y de vino, mucho vino traído de nuestras vecinas y hermanas tierras gaditanas de Jerez y Sanlucar de Barrameda.

En estas fechas me suelen solicitar varios medios de comunicación unos consejos y normas para evitar desagradables situaciones por abuso comidas y bebidas alcohólicas o por desordenes en horarios de descanso, etcétera.

Yo aprovecho para recalcar el buen sentido común que tenemos la mayoría de los sevillanos que sabemos estar y pasar perfectamente esta semana de feria sin grandes contratiempos para nuestra salud e integridad física, salvo algún que otro callo o “sobaura” en los pies o un “dejinse” de tobillo de tanto bailar. Apelo a la mesura y moderación de la que sabemos hacer gala los sevillanos, a la educación feriante aprendida desde niños, a medir los tiempos con sus irregulares horarios pero que todos conocemos: la hora del vino y el jamón y la hora del pescao frito, la hora del caldito con yema, la hora del montadito con cerveza fresca, la hora de las copas largas para algunos, la del chocolate con buñuelos…

Pero siempre me quedo con las ganas de dar mi particular versión de las etapas por las que solemos pasar (o haber pasado) los que acudimos a la Feria y tenemos el gusto de tomarnos unas copitas de vino. Quiero decir los diferentes grados o escalafones de afectación cerebral que produce la ingesta de bebidas alcohólicas en nuestro comportamiento. Y antes de seguir espero que se comprenda que esto no es dictamen médico profesional sino la opinión de un sevillano observador de nuestras costumbres “trasegaduras”.

  • La “papita”. Dícese del estadio inicial del sujeto tras unas cuantas copas de vino o cervezas. Se distingue por la cara de felicidad del portador, su locuacidad manifiesta con agradable y simpática risa espontánea, pérdida de timidez y afán bailarín. Es un estado muy recomendable para pasar una feria divertidísima si se sabe controlar con ingesta de abundante agua y comiendo lo justo y necesario.
  • La “papa”. Esta modalidad es quizá de las mas frecuente de ser observada cuando el sol lleva puesto unas horas. El sujeto que antes estaba en fase “papita” adquiere una características especiales: la capacidad de expresarse se distorsiona y aparece el balbuceo, el equilibrio suele verse afectado y aparece la “cambayá” por lo que el baile se convierte en un peligroso ejercicio de funambulismo, el sujeto no es consciente de su “papa” y puede convertirse en una carga (nunca mejor dicho) para sus acompañantes. Es la hora del caldito con yema benefactora y de retirarse a sus aposentos, mañana será otro día.
  • La “tajá”. Esta modalidad -que tiene distintas variantes- se produce a continuación de la “papa” si no se siguen las recomendaciones antes citadas. El sujeto al seguir ingiriendo bebidas alcoholicas puede entrar distintos estados:
  • “Tajá sorda”. Y muda diría yo… El afectado adopta una actitud de pocas palabras y las que articula suelen ser difíciles de comprender para los acompañantes a no ser que se encuentren en su mismo estado. La capacidad auditiva también parece estar afectada y adquieren una sordera neurosensorial especifica por la que escuchan solo aquello que les interesa. El sentido del equilibrio adquiere inusitadas capacidades antigravitatorias hasta que en una de esas cabriolas el sujeto puede dar un “jardazo” que debe ser el final de tan desagradable estatus. La amnesia al día siguiente corrobora esta fase de “tajá sorda”.
  • La “tajá como un mulo”. Fase parecida a la anterior pero en la que el sujeto después de una o varias “cambayadas” y “jardazos” adquiere un estado estuporoso y se abandona al sueño allá adonde le coja, convirtiéndose en un pesado fardo imposible de despertar o de ser trasladado sin la ayuda de un regimiento de zapadores. No es infrecuente que aparezca el vómito con sus desagradables y peligrosas consecuencias. Es hora de avisar a los servicios médicos.



PD. Por supuesto todo lo anteriormente escrito en tono jocoso esta destinado a personas adultas y sanas. No deben de beber ni una gota de alcohol los menores de edad o aquellas personas con alguna patología que contraindique el consumo de alcohol.

Abril 2015

Otra vez sin darnos cuenta estamos en la primavera sevillana. Los años en Andalucía se miden por abriles porque es el mes que deja atrás el gris invierno y nos prepara las neuronas para el disfrute sensorial que nos espera durante estos largos meses venideros hasta ya bien entrado el próximo otoño.

En el abril sevillano los días van siendo mas largos y se ilumina el cielo de colores, el aire se llena de aromas cuando florecen el naranjo amargo de nuestra calle y las flores de las macetas y de los jardines, terrazas y patios; suena una música celestial que es el inigualable y precioso acento andaluz hablado con alegría y con ganas de disfrutar de nuestra ciudad, de nuestros barrios de nuestros pueblos y del clima mediterráneo que le da a nuestra región un sabor tan especial.

Este año –gracias a Dios- la Semana Santa ha sido espectacular, dicen los entendidos quizá algo calurosa, pero llena de espiritualidad de fervor y de Fé de todo un pueblo postrado y dolido ante la Pasión de Cristo y venerando a su madre la Virgen María.

Yo estos días me suelo recoger en El Rompido pues no soy yo muy de bullas y de largas esperas, pero si debo confesar que mi emoción es muy intensa ante las Procesiones y los Pasos cuando miro a la cara del Señor o de la Virgen y les rezo a mi manera siempre termino con las lágrimas saltadas y dando gracias por todo lo bueno que me rodea.

Y llega el Domingo de Ramos. Domingo de “transfiguración” sevillana. En menos de horas 24 se torna el traje de chaqueta oscuro y corbata seria por el veraniego traje claro mas fresquito y la corbata de colores llamativos y motivos jocosos con la que vamos a ir a los toros y a la Feria de Sevilla.

Hasta el tórrido Ferragosto nos esperan festejos taurinos y ferias por toda Andalucía. La nuestra, la de Sevilla tenemos que reconocer que es especial, inigualable. Aunque este año tambien es un año de transición torerista –que no torista porque siempre vienen los mismos toros de los mismo encastes- ya que algunos de los más afamados figurones del toreo andan de trifulca con los empresarios de La Maestranza sevillana por un quíteme allá esos cientos de millones de pesetas (en los toros no existe el euro aún…). Y como siempre los que se chingan son los paganos aficionados a los que se les da gato por toro, perdón, por liebre…

Llegará el cuarenta de mayo y mandaremos a tomar por la retambufa a "el sayo", es decir dejaremos las sabanas solo con el cobertor y guardaremos las mantas debajo de los colchones. Antes han ido apareciendo en pocos días y de manera sorprendente nuevas vestiduras en los parroquianos: una gran variedad de blusas transparentes, camisetas de tirantas, minifaldas imposibles, prendas estas que son portadas por personas humanas del género femenino (en su mayoría…) y que producen en las personas humanas del genero masculino (en su mayoría…) una gran alegría y grata felicidad así como proporcionan una gran capacidad de análisis y concreción de los detalles talares expresados en frases cortas y muy acertadas.

Y al poco llegarán los días señalaítos de Santiago y Santana (no el tenista, no) y se movilizará Andalucía entera camino de El Rocío para postrarse ante la Virgen que espera en la Ermita. Esta manifestación de Fé tan primaria me parece mágica en sus formas y milagrosa en su fondo. Yo conozco “el rocío” y se a lo que me refiero porque he sido testigo desde joven en  propias carnes de esa espiritualidad que se siente y se padece y se duele y se disfruta y se agradece cuando se hace el camino como peregrino hasta la aldea y se llega a la Ermita a rezarle a la Virgen del Rocio que nos esta esperando a todos sin distinción alguna. Este año creo que no voy a ir de peregrino, pero bueno, ya veremos.

Y enseguida, antes de que nos demos cuenta, entraremos en los meses de verano…

Pero esa es otra historia que continuaremos a su debido tiempo.

¡Que ustedes pasen una primavera la mar de agradable!



¿Esta es su Andalucía?

Mi hermana Lourdes escribe:

SRA. DÍAZ, ¿ESTA ES SU ANDALUCÍA?

Carta de una ciudadana de a pié.- Comparte en Facebook Beatriz.-

"Mi nombre es Carmen, soy de Málaga, diplomada en enfermería, y llevo dos años trabajando en Londres fregando platos en un restaurante, trabajo muy digno por cierto y del que no me avergüenzo.

Ayer junto a los demás Andaluces que estamos por aquí, vimos el debate de los candidatos a la presidencia de Andalucía, mi comunidad, y una vez más, ví a la presidenta del PSOE, partido al que voté en las últimas elecciones (un fallo lo tiene cualquiera) decir en varias ocasiones que “Andalucía era ella y su partido” y esto nos provoco un enfado del que aun nos estamos recuperando, créanme.

Permítame decirle un par de cosas señora presidenta del PSOE andaluz, Andalucía no es usted, y aquí le voy a dejar un ejemplo de quienes son Andalucía:

Andalucía es mi padre, mi madre, y sus compañeros de trabajo que se levantan cada mañana antes de que salga el sol para ir al campo a ganar su jornal.

Andalucía son los estudiantes que se sumergen en libros de ilusión y tras terminar sus estudios no encuentran trabajo (como todos los que estamos por aquí).

Andalucía son mis abuelos Tomás, Carmen, María, y todas las personas mayores que vuelven a ver como sus nietos nos tenemos que volver a ir de nuestra tierra al igual que hicieron ellos.

Andalucía es mi compañera de piso Vicky, de Jaén, que al igual que miles de maestras y maestros de infantil y primaria, tras sacar un 9 en unas oposiciones no le es suficiente ni tan siquiera para optar a una plaza de interinidad.

Andalucía son las miles de personas que tienen que estar 6 meses en lista de espera para hacerse una resonancia magnética como mi abuela.

Andalucía son mis compañeros médicos/as, enfermeros/as y profesionales de la sanidad que después de una cantidad de recortes indignos, hacen obras maestras para darnos a todos una sanidad de calidad.

Andalucía son todas y cada una de las personas que se encuentran dentro de ese tan famoso "Record de paro de la Unión Europea" y del que usted al igual que el PP, tendrán alguna culpa.


Ellos y ellas son Andalucía señora presidenta del PSOE, y luego de entre todos ellos, algunos los votarán a usted, otros votaran al PP, al Partido Andalucista, a Izquierda Unida, a Ciudadanos, a Podemos y otros no votarán o votarán en blanco, pero no se confunda, ellos y ellas son Andalucía, NO USTED NI SU PARTIDO"

Yo Celso Pareja-Obregón, añado:

A/A de 

Susana Diaz Pacheco:

¿De donde proviene su estatus de Presidenta de la Junta de Andalucía?

¿Que méritos nos presenta a todos los andaluces?
¿En que aspectos de su vida profesional nos puede dar ejemplo de lo que pregona?
¿Donde podemos constatar sus logros personales y profesionales?
¿Que ha hecho usted en beneficio de Andalucía y de los andaluces?
¿Cueles son son sus responsabilidades actuales al frente de la Junta de Andalucía?
¿Conocía usted la trama de los EREs fraudulentos? 
¿Le preguntó usted alguna vez a Chaves, a Zarrias, a Griñán, si conocían el fraude de los EREs?
¿Se procuró usted alguna vez de informarse del asunto de los EREs falsos?
¿Investigó o mando investigar alguna vez el caso de los EREs y el de los cursos de formación trucados?
¿ Es usted consciente de que el PSOE ha defraudado millones de euros a todos los andaluces?
¿Está usted haciendo algo al respecto?
¿Piensa usted tomar alguna medida para ayudar a la Justicia a aclarar y resolver estos fraudes criminales?
¿Piensa usted seguir actuando en estos asuntos con la misma falta de honestidad de sus predecesores?
¿Es usted consciente de el daño que puede ocasionar a los andaluces si sigue haciendo la misma política de los últimos treinta y tantos años de "socialismo" en Andalucia?
¿Duerme usted con la conciencia tranquila?
etcetera y etcétera...

Que es un avión?

Mi hermana Lourdes escribe:

¿QUE ES UN AVIÓN?

Antes una confesión. Pensaba poner instantáneas de mi vida en estos sesenta años recién estrenados, pero no puedo; me resulta demasiado feliz y demasiado doloroso y no tengo el cuerpo para aguantar tanto, así que explico lo que para mi es un avión que es un medio de transporte que he descubierto en esta edad, y es que confieso con orgullo que soy una chiquilla de barrio (de Nervión) y he vivído más de media vida en pueblos, soy lo que se dice una cateta de CAMPEONATO que es una palabra que en mi casa se usaba mucho y se ganaban casi todos...

Un avión nos lleva y nos trae en un santiamén a los lugares más remotos del planeta. Es un tubo de metal con forma aerodinámica y unas turbinas o motores potentísimos que hacen que remonte el vuelo y no tengo ni idea porqué motivo lo hace, pero lo hace. Antes de entrar en el aparato hay una liturgia previa que a mi me pone de los nervios y me hace muy feliz a la vez: hacer la maleta, llegar al aeropuerto, etcétera.

En los aeropuertos yo me siento muy moderna, como si fuera una artista de cine, además me visto para la ocasión y llevo gafas de sol aunque llueva porque me da la gana; presentamos los papeles y pasamos un control donde me quito las botas, porque si es invierno también me pongo botas que visten mucho, si es verano unos espartos bien altos que también me los hacen quitar no vaya a ser que lleve en la suela un arma de destrucción masiva. Pasados el arco de los metales y todas las maletas por el túnel ese, entramos en una zona que es tierra de nadie, si, yo no lo sabía, pero al pasar el control y sellar la tarjeta de embarque (aunque no vamos en barco se llama así), atravesamos automáticamente la frontera para instalarnos en una especie de limbo donde las tiendas son muy caras, el café muy malo y la sensación de nudo en el estómago propia de los estados extraños que se deben tener en los limbos.

Pasamos por un túnel directos al interior del avión, en la puerta una azafata sonriente y distante saluda en cualquier idioma, he volado con tres compañías, españolas, francesa e inglesa, las tres azafatas tienen la misma sonrisa que a mi no me termina de tranquilizar ni de convencer, yo es que pienso que ella está tan asustada como yo, pero no dejo de mirarla en todo el vuelo a ver si cambia su semblante... nunca lo hace. Sí es cierto que en cuanto ya hemos entrado todos y el avión coge carrerilla, se sienta se amarra y se le pone una cara de aburrimiento que no puede con ella, así sigue todo el vuelo, mientras nos enseña a ponernos un flotador por el cuello y tirar de una cuerda para que se infle, aunque en el caso que fallara este dispositivo, nos dijo la señorita sin inmutarse que soplásemos por el boquete hasta inflarlo, así que yo me veía el avión cayendo y tranquilamente encontrando el boquetito para soplar... aire… También nos enseña las máscaras de oxigeno y dice que hay cuatro puertas de emergencia, yo no he visto nunca ninguna, después pasa un carrito con zumos, agua café o galletas, yo no abro el pico porque cuando me subo en estos aparatos me quedo sin habla, cierro los ojos mucho y me quedo muy quieta, no lo llevo tan mal, no creais…

Noto perfectamente el despegue porque una sensación de vacío me llena el cuerpo, me mareo un poco y se me taponan los oídos, luego se me pasa y es cuando más quieta me quedo. Las turbulencias son unas cosas inevitables que me hacen perder el aliento y ponerme muy tensa, pero sigo sin decir ni esta boca es mía, algunas son fuertes, más fuerte soy yo, pienso, ¿quién va a poder más, este aparato infernal o yo?, puedo yo porque no se me siente ni respirar.

Pasa el tiempo y yo suelo pensar en mi vida porque volando por los aires a muuuchos metros de altura, a una velocidad de vértigo y con unas temperaturas infames, no tengo más remedio que repasar mi existencia porque es lo normal.

Noto perfectamente cuando el avión empieza a bajar porque me vuelvo a marear, a mi me pasa, pero ya me voy tranquilizando aunque nadie me nota nada, bueno, mi santo sabe que no me puede dirigir la palabra y ya está. Empiezo de reojo a ver la tierra cercana, ¿Saldrán las ruedas bien?, Lourdes, no pienses eso.... puuummm ruido de las ruedas, ole ole y al momento brronmmm, estamos en la pista.

En ese preciso instante salgo de mi estado "modo avión" y ya soy la Lourdes de los aeropuertos, me vuelvo parlanchina, "que buen vuelo ¿verdad Manolo?", el se tira de risa; y si voy sola saludo a mi compañero/ra al que no le había visto ni la cara. Me pongo de pié con cara de triunfo, enciendo el móvil y me pongo las gafas de sol llueva o no...

Gracias aparatos infernales que me llevas con mis amores y me los traes a casa. Amén.

Y yo escribo:

Amen, querida hermana, Amén...
No se puede escribir mas bonito, mas agradable y mejor que tu lo haces, que arte más grande tienes explicando tus sentimientos (que son los míos, los nuestros...).

Te voy a contar mi primera experiencia en avión. Tendría yo unos quince o dieciséis años y creo que era el mes de diciembre. Había tenido yo un pequeño problema de presencia física con la Academia IFAR en la que cursaba mi primer COU y por una fatalidad del destino aquel conflicto de intereses llegó a oídos de papá, por lo que se molestó algo cuando el director y tutor de mi curso lo llamó para decirle que agradecía mucho la mensualidad que abonaba religiosamente pero que le agradaría conocerme en persona. De modo que de un día para otro me ví montado en un Talgo en dirección a Madrid adonde mamá me envió astutamente esperando que a mi progenitor se le pasara el cabreo... (yo creo que estaba enfadado más por haber tenido que hablar con este buen señor que por mis estudios... el sabía que yo terminaría aprobando...) Total, que a casa de tía Delia y tío Jaime, unas vacaciones antes de Navidad que no olvidaré en mi vida lo bien que lo pasé en los madriles con la prima Delia, su pandilla de amigas y amigos... prometo contar pronto tantas cosas como me pasaron en esos diez o doce días que me cambiaron la forma de ver la vida, en serio. Bueno pues los buenazos de nuestros queridísimos tíos Delia y Jaime hicieron una buena labor de conciliación y convinieron mi regreso el día 23 de diciembre. En avión.

Fue el bueno de tío Jaime el que me llevó al aeropuerto y me dejó al pie de la escalerilla de una aeronave de Iberia en la que se leía perfectamente su marca: Carabel... El Carabel era mas o menos como una camioneta de Damas, pero con alas. Tenia dos motoracos en la parte de atrás que chorreaban aceite negruzco y pegajoso con olor a chamusquina y que sonaban como dos fuerabordas arrancados fuera del agua. Subí una escalerilla metálica, un estrecho pasillo y dos asientos a cada lado, una azafata me indicó mi asiento, ventanilla sobre el ala de estribor. A mi vera se sienta un hombre mayor (eso me pareció) vestido con ropas de campo y boina. Cierra los ojos y se queda frito.

El damas, perdón, el avión comienza a moverse, se enfila en una recta, mete mano a correr haciendo un ruido espantoso que yo creí que reventaban los aceitosos motores y de pronto se despega de la tierra para subir mu despacio, como si le costara la misma vida... Yo entré en un ataque de pánico brutal: ¡que contra hago yo subido en este artefacto Dios mio..! ¡Con lo a gusto que se va en el tren tan pegadizo a tierra y tan chucuchucuchú! El avión no paraba de subir como si le fuera la vida en ello, el ruido era terrorífico, sonaban chasquidos metálicos y parecía que los motores se iban a calar como si tuvieran perla en las bujías, que yo lo sabía por el ruido de mi moto...

El Terror autentico no tardó en llegar cuando al poco se encendió un cartel de advertencia diciendo que no se nos ocurriera soltarnos las cinchas de las piernas y la barriga y una azafata con cara de jindama dijo que habría "turbulencias"... y se volvió sentar y a trincarse bien. Mi vecino roncando el gachó. Las turbulencias eran como estar dentro de una coctelera caprichosa, venga de caer a plomo unos segundos interminables, frenazo en seco y otra vez ganar altura para volver a temblar como una matraca, que yo miraba a las alas y os aseguro que las veía doblarse como si fueran de plexiglas, arriba y abajo una y otra vez... Yo rezaba más que nunca en mi vida. En uno de estos baches aéreos especialmente atroces, mi vecino se despertó bostezando y se quitó dos o tres legañas tan tranquilo.

Que cara no me vería de espanto y de pavor que me dijo: "Tranquilo niño, que esto eh los mas normá der mundo... no pasa naaa..." ¡Ese acento lo conocía yo Dios mio! "¿Donde va usted?" le pregunté por  decirle algo y hablar y olvidarme de la muerte segura que me esperaba de un momento a otro... "¿Donde voy a iii?... a Sevilla.." Esa forma de pronunciar la elle... Antes que yo siguiera hablando empezó a relatarme: "Esto no es na de na, lo fuerte son las tormentas de Daka y de por allí por Africa... Y los días de olaje fuerte en la mar... Ya mismo estamos en tierra y ya mismo estoy yo en Lepe..." Cuando dijo Lepe se me saltaron las lágrimas y tuve que volver la cabeza para la ventanilla: ¡tierra, estábamos cerca de la tierra..! Al momento parece que paró la matraca y la azafata dijo que íbamos a llegar a Sevilla. Yo lloraba a moco tendido de alegría. El atraque, perdón, el aterrizaje nunca  lo olvidaré y cuando el navío se detuvo y bajé por la escalerilla del aeropuerto sevillano de San Pablo hice un gesto que los Prelados me han copiado innumerables veces: besé el suelo con devoción.

Por supuesto me despedí de mi patrón lépero con un fuerte abrazo.